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Extrema derecha europea avanza en el único país que se creía una excepción

Partido Chega tendrá 58 diputados en el Parlamento

Por Gustavo Arias | 22 de May. 2025 | 6:45 am

En las elecciones legislativas del 18 de mayo, el partido Chega dio el mayor salto desde su fundación. Con 58 diputados electos, igualó al Partido Socialista y se consolidó como una fuerza política de importancia, solo por detrás de la coalición conservadora Alianza Democrática. Su líder, André Ventura, proclamó: "Este es solo el comienzo de una nueva era para Portugal".

El ascenso de esta formación, caracterizada por un discurso nacionalista, autoritario y ultraconservador, reconfigura el panorama político de una democracia que, hasta hace poco, era vista como una excepción frente al avance de la extrema derecha en Europa.

De un escaño a la élite política

Chega fue fundado en abril de 2019 por André Ventura como una escisión del Partido Social Demócrata (PSD). En las elecciones de ese mismo año, obtuvo un único diputado: el propio Ventura. Aun así, el resultado fue suficiente para posicionar al nuevo partido como una fuerza disruptiva en el escenario político portugués.

En 2022, Chega multiplicó su presencia en el Parlamento, alcanzando los 12 escaños. Y tres años después, en 2025, escaló hasta los 58. Este crecimiento no fue casual: la formación aprovechó el desgaste de los partidos tradicionales, el aumento del descontento ciudadano, la polarización y un uso eficaz de redes sociales como TikTok e Instagram, donde Ventura conecta directamente con votantes jóvenes.

¿Quién es André Ventura?

Nacido en 1983 en Algueirão, un suburbio de Sintra, André Ventura estudió Derecho en la Universidade Nova de Lisboa y obtuvo un doctorado en Derecho Público por la Universidad de Cork, en Irlanda. Ejerció como profesor universitario, consultor legal y, más tarde, como comentarista deportivo y judicial en medios como CMTV y el tabloide conservador Correio da Manhã. Esta última etapa fue clave para forjar su imagen pública como un polemista directo y sin filtros.

En 2019 rompió con el PSD y fundó Chega, con un discurso centrado en la lucha contra la corrupción, el rechazo a la inmigración y la crítica frontal a las élites. Desde entonces, ha sido una figura polémica, investigado por declaraciones consideradas racistas o discriminatorias.

Ideología ultraconservadora

Chega se define como un partido nacionalista, liberal en lo económico y conservador en las costumbres. Sin embargo, su retórica, propuestas y vínculos lo ubican en el espectro de la extrema derecha.

El Global Project Against Hate and Extremism lo describe como una formación antiinmigrante, antimujeres, contraria a la diversidad sexual, antiislámica y proclive a teorías conspirativas. Dentro de sus filas hay presencia de activistas ultracatólicos y simpatizantes del supremacismo blanco.

Entre sus propuestas se encuentran:

  • Introducción de la cadena perpetua.
  • Castración química para reincidentes en delitos sexuales contra menores.
  • Supresión del delito de odio del Código Penal.
  • Impedimento de entrada a inmigrantes con antecedentes penales.
  • Establecimiento de cupos de inmigración según las "necesidades del país".
  • Refuerzo de los controles fronterizos, incluso con apoyo militar
  • Supresión del Ministerio de Educación.
  • Eliminación del aborto y de las cirugías de cambio de sexo del sistema de salud pública.
  • Imposición de una "educación patriótica" y revisión de manuales escolares.
  • Reducción del Impuesto de Sociedades al 15 %.
  • Rebaja del IVA del 23 % al 21 %.

Red europea de aliados

Desde 2020, Chega forma parte del grupo parlamentario europeo Identidad y Democracia, junto a partidos como Reagrupamiento Nacional (Francia), Liga (Italia), Vox (España) y Alternativa para Alemania (AfD). Ventura ha compartido actos con líderes como Marine Le Pen y Santiago Abascal, con quienes comparte el rechazo a la inmigración, la crítica a la "ideología de género" y una defensa acérrima de la soberanía nacional frente a la Unión Europea.

En Portugal, sin embargo, esa cercanía le ha complicado posibles alianzas. Hasta ahora, el PSD se ha resistido a formar gobierno con Chega, aunque crece la presión interna para reconsiderar esa postura.

Nuevo tablero político portugués

Las elecciones del 18 de mayo marcaron un punto de inflexión en la política portuguesa. La coalición conservadora Alianza Democrática (AD), liderada por Luís Montenegro, obtuvo el 32% de los votos y 86 escaños, quedando lejos de la mayoría absoluta. El Partido Socialista (PS), liderado por Pedro Nuno Santos, sufrió un revés electoral importante, perdiendo 20 escaños y más de 400.000 votos. La derrota provocó la dimisión inmediata de Santos.

Chega, con el 22,56% de los votos y 58 escaños, igualó al PS en representación parlamentaria y se convirtió en un actor central para la gobernabilidad. Ventura celebró los resultados como la consagración de su partido y el fin del bipartidismo. "Los portugueses han demostrado que quieren una alternativa", declaró.

Aunque Montenegro rechazó formar una coalición con Ventura, admitió que Chega representa una fuerza política ineludible y se mostró dispuesto a dialogar para garantizar la estabilidad parlamentaria.

¿El fin de la excepción?

Durante años, Portugal fue considerado un caso atípico en Europa: una democracia consolidada con una débil representación parlamentaria de la extrema derecha. Esa etapa llegó a su fin. El ascenso de Chega refleja un cambio profundo en la sociedad portuguesa, impulsado por la frustración económica y el desencanto con las élites tradicionales.

Mientras sus seguidores celebran la irrupción de una "voz auténtica" en el Parlamento, sus detractores alertan sobre los peligros de normalizar discursos autoritarios, racistas y excluyentes.

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