Expresidente de Kosovo condenado a 25 años de cárcel por crímenes de guerra
Un tribunal especial para Kosovo establecido en La Haya condenó este miércoles al expresidente de este país Hashim Thaçi a 25 años de cárcel por crímenes de guerra cometidos por la guerrilla kosovar en los años 1990.
Considerado en el país balcánico como un héroe guerrillero y símbolo de la independencia, la imagen de Thaçi quedó salpicada por sus vínculos con el crimen organizado y atrocidades cometidas durante y después de la guerra con Serbia (1998-1999).
El panel de jueces internacionales del Tribunal Especial para Kosovo declaró al expresidente, de 58 años, culpable de "detención ilegal, tortura, asesinato y trato cruel".
"El Tribunal le condena a una pena única de 25 años de prisión, con deducción del período de detención ya cumplido", declaró el juez presidente Charles Smith durante la lectura del veredicto.
Thaçi, vestido con un traje oscuro, camisa blanca y corbata, escuchó impasible el veredicto con el que se cerró el juicio en primera instancia iniciado hace más de tres años.
La corte especial responsabilizó al exjefe político del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) de crímenes cometidos por esta guerrilla contra las fuerzas serbias durante y justo después de la guerra.
Presidente de Kosovo en el momento de su inculpación, en noviembre de 2020, Thaçi dimitió y se entregó en La Haya, donde fue puesto en detención.
Durante el juicio, la acusación mencionó asesinatos, torturas, persecuciones y detenciones ilegales de personas en campos de Kosovo y en el norte de Albania.
Según el acta de acusación, los miembros del ELK también atentaron contra cientos de civiles: serbios, gitanos y albaneses de Kosovo considerados opositores políticos.
Unas 13.000 personas murieron en el conflicto de Kosovo, entre ellas 11.000 albaneses kosovares, en su mayoría civiles.
Esta guerra terminó con una campaña de bombardeos de la OTAN que obligó a las fuerzas serbias a retirarse de ese territorio.
Para la mayoría de los habitantes de Kosovo de origen albanés, Hashim Thaçi y el ELK son símbolos de la lucha por la independencia de Serbia.
En 2008, el país declaró unilateralmente su independencia, aunque ésta no fue reconocida por Serbia, que la considera una provincia suya, ni por países como Rusia o China.
