Espantoso caso sacude Sudáfrica: Mujer vendió a su hija porque tenía “los ojos bonitos”
La mujer es adicta a las drogas
Una mujer fue condenada a cadena perpetua hace algunos días en Sudáfrica, luego de que vendiera a su pequeña hija a un curandero, por sus "ojos bonitos".
De acuerdo con el medio británico BBC Mundo, la niña Joshlin Smith, de 6 años, desapareció en febrero del 2024 de un poblado llamado Middelpos y su rastro se desconoce.
La mamá de la pequeña, una adicta a las drogas identificada como Racquel Smith -también conocida como Kelly Smith- fue condenada por secuestro y tráfico de su hija. Además de Joshlin, tenía dos hijos más.
Su novio, Jacquen Appollis y su amigo Steveno van Rhyn también fueron sentenciados.
Durante el juicio, presentaron imágenes de la niña y los presentes no pudieron contener sus lágrimas, mientras escuchaban las declaraciones de la abuela de la pequeña y de la maestra.
"En sus propias palabras, la abuela de Joshlin, la amiga de la familia que había querido adoptar a Joshlin y su maestra hablaron de su dolor y desconcierto acerca de cómo su madre pudo haberla vendido. Un testigo durante el juicio afirmó que se trataba de un curandero tradicional, conocido en Sudáfrica como ‘sangoma', que quería a Joshlin por ‘sus ojos y su piel'", señala BBC.
"¿Cómo duermes y vives contigo misma?", preguntó Amanda Smith-Daniels a su hija delante de todos los presentes en el juicio.
Racquel comenzó a consumir drogas desde que tenía 15 años y tenía actitudes agresivas contra su madre y sus tres hijos. Incluso, Amanda la expulsó de su casa y le dijo que no volviera, pero la mujer amenazó con apuñalar a uno de los niños.
El trabajador social que tenía a cargo el caso emitió un informe donde detalló las circunstancias en las que vivía la familia, en una casa hecha de latas de zinc, donde los pequeños faltaban a clases cuando no tenían uniformes limpios.
En el documento, describió a la mujer como manipuladora, que decía "mentiras descaradas" constantemente.
"Por lo tanto, no es exagerado concluir que Smith es el cerebro detrás del tráfico de su propia hija", manifestó.
Entre los testigos también destacaba un pastor, quien dijo que había escuchado a la mujer hablar sobre vender a sus hijos por $1100 cada uno, pero que estaba dispuesta a recibir $275.
El debate inició en marzo anterior y concluyó hace algunos días. Sin embargo, la noticia se ha viralizado hasta ahora.
La maestra de Joshlin la recordó como una estudiante ordenada y que, durante las clases, comparte con sus otros alumnos la canción favorita de ella, "Dios lo resolverá", como una manera para recordarla siempre.
"Lo cierto es que nadie sabe dónde está Joshlin y creo que esa es la gran pregunta que Sudáfrica todavía se hace", dijo Bianca van Aswegen, criminóloga y coordinadora nacional de Missing Children South Africa.



