¡Es oficial! Muere la reina Isabel II a los 96 años

(CRHoy.com) AFP.- Isabel II, reina desde hace 70 años, murió este 8 de setiembre, según confirmaron medios oficiales.

La reina tenía 96 años y su estado de salud se había venido deteriorando. Varias de sus apariciones públicas habían sido canceladas en los últimos días, e incluso familiares y allegados, entre ellos el príncipe Enrique y su esposa Meghan Markle, viajaron a Escocia para verla.

Isabel, la más longeva y de mayor tiempo al frente de la corona, soportó en la cabeza de la monarquía momentos álgidos. El principal, sin duda, la muerte de la princesa Diana.

Criticada en ese momento por su aparente frialdad ante la muerte de Diana, la familia real británica se esforzó desde entonces en cambiar su imagen, una empresa en la que cosechó éxitos, pero que se vio ensombrecida por escándalos recientes.

Un cuarto de siglo más tarde, la familia se muestra más reactiva y presente en las redes sociales y ha sabido organizar grandes eventos populares, como el jubileo de platino de la soberana en junio, por sus 70 años en el trono.

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Pero esos esfuerzos se vieron torpedeados por controversias recientes, como los vínculos del príncipe Andrés (tercer hijo de la reina) con el pedófilo norteamericano Jeffrey Epstein y las acusaciones de racismo en el Palacio de Buckingham formuladas por el príncipe Enrique y su esposa Meghan Markle.

Cambios "imperceptibles" pero "firmes"

Después de la muerte de Diana, el Palacio de Buckingham contrató a un mayor número de expertos en relaciones públicas.

Robert Hardman, autor de "Queen of Our Times: The Life of Elizabeth II", explica que la monarquía emprendió una "evolución" comedida, en una era marcada por la intensificación de la información en continuo y la emergencia de las redes sociales.

La monarquía "cambia lentamente, imperceptiblemente, pero firmemente y no sin razones", apunta.

La idea era mostrar una imagen más "humana" de la reina, que a veces parecía más preocupada por sus perros y caballos que por sus súbditos.

La imagen del príncipe Carlos, a quien se reprochaba su estiramiento y arrogancia, también fue trabajada, según antiguos miembros del personal de la casa real británica.

Y Enrique y Guillermo, "con esa relación fraternal idílica que mostraban", conquistaron los corazones británicos, como lo hizo su madre.

"Aquello ayudó mucho a encarrilar la monarquía", recuerda Owens.

El príncipe Andrés, ese "gran error"

Hardman destaca que en lugar de ocultarse "y esperar que la tormenta pase", la monarquía británica es ahora mucho más reactiva frente a las polémicas.

Ante las acusaciones de racismo formuladas por Enrique y Meghan, la reina respondió rápidamente en un comunicado que "los recuerdos pueden variar".

El exilio en Estados Unidos de Enrique y Meghan en 2020, no obstante, hizo daño, porque "privó a la monarquía de uno de sus salvadores", dice Owens, que considera que la partida de Enrique fue "una gran pérdida".

Meghan, una exactriz estadounidense, mestiza, "también encarnó algunas de las virtudes que Diana trató de proyectar", añade, como su forma de expresar sus emociones y de mostrarse "sensible a las preocupaciones de la gente corriente".

Pero el mayor daño fue ocasionado por la gestión de la crisis en torno al príncipe Andrés, a menudo presentado como el hijo predilecto de la reina.

Acusado de agresión sexual en una ramificación del caso Epstein, Andrés puso fin al litigio pagando millones de dólares en un acuerdo extrajudicial.

Un mes más tarde, la reina fue criticada por haber dejado que la acompañara a una ceremonia en honor a su difunto marido, el príncipe Felipe.