El duro relato que joven en silla de ruedas le contó al Papa Francisco
Tuvo un grave accidente que la dejó con una lesión de por vida.
(CRHoy.com) Ester Ramiro es una joven española de 34 años que decidió contar su testimonio de cómo encontró a Dios en un momento difícil de su vida después de que consumiera un pedazo de pastel que contenía sustancias alucinógenas.
Durante la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), la cual se llevó a cabo en Lisboa, Portugal, Ramiro apareció en la pantalla contando el momento que le cambió la vida para siempre.
"A pesar de que fui bautizada y recibí la Primera Comunión, me perdí en el mundo cuando crecí. A los 18 años, viví como si estuviera casada, a pesar de que no lo estuviera, y estaba en una relación dependiente que fue de mal a peor. A los 24 años, después de que terminé mis estudios en Arquitectura, tuve un accidente que lastimó mi médula espinal y empecé a utilizar la silla de ruedas", dijo Ramiro.
De acuerdo con Infobae, la española asistió a una fiesta y allí le dieron un trozo de pastel con sustancias alucinógenas y se drogó.
Cuando estaba fuera de sí, se tiró por la ventana y cayó, lo que provocó una grave lesión en su médula espinal.
"Fue muy difícil y cambió mis planes del futuro, pero al pasar el tiempo, me di cuenta que era un regalo", continuó la joven.
"Me sacó del ambiente en el que estaba, cambió mi perspectiva y me hizo darme cuenta de que no estaba bien. Me preocupaba mucho el futuro y quería escaparme", indicó.
"(Dios) Me dio la pasión en deportes que me motivó irme de casa, me dio mi trabajo de ensueño y me guió hasta que conocí a Nacho, mi gran regalo, quien se convertiría en mi esposo. Pero los problemas aparecieron pronto en nuestra relación", recordó la española.
La joven contó que se quedó embarazada, lo cual lo consideró como una bendición de Dios; sin embargo, ella y su pareja decidieron abortar el feto debido a las dificultades y el miedo que tenían.
"Después de ello, me puse muy triste y perdí todo sentido de propósito. Nunca había sentido ese vacío antes. Algo había muerto dentro de mí, pero Dios (…) llegó a rescatarme", expresó Ramiro.
"Sentí un gran e inexplicable amor que despertó mi consciencia", añadió.
La española volvió a la Iglesia y sanó su corazón; en el video contó que Dios la bendijo con otro bebé, su hija Elizabeth, y una relación sana en la que luchó tanto con su amor.
