EE. UU. presionará al G20 para aislar económicamente a Irán

Por AFP
27 de Ago. 2026 | 4:44 pm
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, busca sumar apoyo internacional a la campaña de Washington para aumentar la presión económica sobre Irán.AFP

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, busca sumar apoyo internacional a la campaña de Washington para aumentar la presión económica sobre Irán.AFP

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, intensificará sus esfuerzos para aislar económicamente a Irán durante la reunión que mantendrá con sus homólogos del G20 la próxima semana, según declaró un funcionario estadounidense este jueves, en un encuentro marcado por la guerra y las tensiones comerciales.

Los ministros de Finanzas y los gobernadores de los bancos centrales de los países del Grupo de los 20 (G20) se reunirán en la montañosa Asheville, Carolina del Norte, el próximo lunes y martes.

Estas conversaciones serán las primeras de varias reuniones ministeriales clave de este año y prepararán el terreno para la cumbre de líderes del G20 que el presidente Donald Trump organizará en diciembre en Florida.

En Asheville, funcionarios estadounidenses harán hincapié ante los miembros del G20 en la importancia de cumplir con las sanciones impuestas a Irán, en un contexto de creciente presión sobre Teherán en medio de la guerra en Oriente Medio, según declaró un funcionario del Tesoro a los periodistas.

El funcionario indicó que Bessent hará llamamientos directos a sus homólogos durante reuniones bilaterales. Sin embargo, no especificó con quién tiene programadas conversaciones ni si China estará incluida entre ellas.

El G20 está integrado por 19 países, además de la Unión Europea y la Unión Africana. Fue creado tras la crisis financiera asiática de 1997-1998 para impulsar la estabilidad económica y financiera mundial.

Sin embargo, Sudáfrica ha sido excluida del G20 bajo la presidencia estadounidense de este año, mientras que Washington invitó a Polonia a ocupar un asiento en la mesa.

La próxima semana, los funcionarios estadounidenses también impulsarán medidas para abordar preocupaciones como el exceso de capacidad industrial, promover un mayor crecimiento económico y construir cadenas de suministro fiables para recursos críticos, como la energía.

Si bien las conversaciones del G20 se ampliaron con el tiempo para abarcar temas como el cambio climático y la salud mundial, los analistas esperan que Washington abogue este año por un enfoque de "vuelta a lo básico".

Esto implica una mayor atención a la deuda, el comercio, la estabilidad financiera y la regulación bancaria, declaró a la AFP Josh Lipsky, presidente de Economía Internacional del grupo de expertos Atlantic Council.

Sin embargo, esta próxima reunión se produce en un momento en que el liderazgo global de Estados Unidos enfrenta una prueba.

La preocupación por los niveles de deuda estadounidense va en aumento, mientras que los aranceles generalizados impuestos por Trump a los competidores —y a aliados de larga data, como Canadá— han tensado las relaciones.

Los países también están lidiando con las consecuencias económicas de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero, que sumieron a Oriente Medio en la guerra y provocaron un aumento vertiginoso de los costos energéticos.

Bessent ha presentado planes para aislar económicamente a Irán, ampliando las amenazas de sanciones secundarias y advirtiendo de graves consecuencias para los países que no se sumen a la campaña.

Pero para lograrlo probablemente será necesario enfrentarse a China, el principal comprador de petróleo iraní, una tarea difícil antes de la cumbre que Trump espera celebrar en septiembre con el líder chino Xi Jinping.

Con la guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá y la advertencia de Bessent de que las sanciones podrían afectar a otros miembros de la mesa redonda, "simplemente se crea la sensación generalizada de que este grupo podría fracturarse", dijo Lipsky.

"Creo que ese es realmente el reto de esta reunión", añadió.