EE. UU. declara como terroristas a grupos criminales brasileños PCC y Comando Vermelho

Por AFP
28 de May. 2026 | 5:42 pm
La policía de Río realizó su mayor operativo contra el Comando Vermelho, dejando 119 muertos y mostrando su poder criminal y territorial.

En 2025, la policía de Río realizó su mayor operativo contra el Comando Vermelho, dejando 119 muertos y mostrando su poder criminal y territorial. Archivo CRH/AFP

El Comando Vermelho (CV) y el Primeiro Comando da Capital (PCC), declarados este jueves por Estados Unidos como organizaciones terroristas, son las facciones más poderosas del crimen organizado en Brasil. Ambas nacieron en prisiones.

"CV y PCC son dos de las organizaciones criminales más violentas de Brasil. Juntas, dirigen a miles de miembros y han orquestado brutales ataques contra policías brasileños, funcionarios públicos y civiles. Su influencia y sus redes ilícitas se extienden mucho más allá de las fronteras de Brasil", declaró el secretario de Estado, Marco Rubio, en un comunicado.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva había reiterado su oposición a esta medida, que tiene amplias implicaciones legales, durante su visita hace tres semanas a su homólogo estadounidense, Donald Trump.

El gran rival electoral de Lula de cara a las presidenciales de octubre, el conservador Flávio Bolsonaro, se mostró en cambio resueltamente a favor, hace apenas dos días, tras ser recibido de forma privada por Trump.

Con la llegada de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, Estados Unidos empezó a designar como terroristas a bandas criminales como los cárteles mexicanos de Sinaloa o Jalisco Nueva Generación, o el Tren de Aragua venezolano.

Esa designación permite, a juicio de Washington, extender todo tipo de operaciones -policiales, de inteligencia y contrainsurgencia- a los líderes de esas bandas y a sus intereses, en todo el mundo.

Mientras que países como México o Brasil han mostrado su oposición a esta designación, otros en América Latina se muestran partidarios de seguir los pasos de Trump, como Ecuador u Honduras.

Comando Vermelho

El Comando Vermelho surgió en el penal de Ilha Grande, una isla frente a las costas del estado de Rio de Janeiro.

El grupo nació en la década de 1970 del encuentro entre presos políticos y miembros de la guerrilla que combatía la dictadura militar (1964-1985), y reclusos comunes.

Con el tiempo, abandonó sus pretensiones ideológicas para especializarse en el narcotráfico, primero en Rio y luego en otras regiones de Brasil.

A finales de los años 1990, el CV comenzó a negociar directamente con los cárteles colombianos y bolivianos para abastecerse de cocaína.

En Rio, la organización ha ampliado en los últimos años su control sobre las favelas, barrios populares de alta densidad, en detrimento de otros grupos criminales.

Primeiro Comando da Capital

El Primeiro Comando da Capital, por su parte, nació en el seno de un equipo de fútbol de reclusos de una cárcel de Taubaté, en las cercanías de São Paulo.

Su objetivo inicial era reclamar mejores condiciones de detención, especialmente tras la masacre de Carandiru, en la que murieron 111 personas durante una intervención policial en una prisión en 1992.

En 2006, este grupo fue responsable de una ola de violencia sin precedentes, atacando en particular comisarías y dejando varios cientos de muertos en pocas semanas en el estado de São Paulo, en represalia por el traslado de algunos de sus miembros a una prisión de máxima seguridad.

Al igual que el CV, el PCC hizo fortuna con el tráfico de cocaína, aliándose con la mafia calabresa ‘Ndrangheta para enviar droga producida en América del Sur hacia Europa a través de puertos brasileños.

Posteriormente, invirtió en numerosos sectores de la economía formal para construir una vasta red de lavado de los fondos del narcotráfico.

Enfrentamientos

El CV y el PCC coexistieron inicialmente de forma pacífica, pero hace aproximadamente una década se registraron choques por el control del abastecimiento de estupefacientes desde la Amazonía, en la frontera entre Colombia y Bolivia, grandes productores de cocaína.

A comienzos de 2017, decenas de reclusos murieron en sangrientos motines entre miembros del PCC y facciones aliadas al CV en cárceles del norte de Brasil.

El año pasado, ambas organizaciones fueron blanco de importantes operativos policiales.

En octubre, 2.500 agentes irrumpieron en dos complejos de favelas controlados por el CV en Rio, en una intervención que se convirtió en la más letal de la historia de Brasil, con más de 120 muertos.

El PCC, por su parte, fue objeto en agosto de una operación destinada a golpear su músculo financiero.

El objetivo era desmantelar una extensa red de lavado de dinero a través de estaciones de servicio que también involucraba inversiones ocultas en fintechs, plataformas digitales de servicios financieros.

Un nuevo capítulo de esta operación tuvo lugar el jueves, dirigido en particular a las fintechs.

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