Durán y Guayaquil: así se vive en los cantones tomados por el narco en Ecuador
Ejército fue desplazado a estas zonas para amortiguar la ola de homicidios que parece avanzar sin control.
Guayaquil – Basta con aterrizar en Guayaquil, Ecuador, para percibir la incertidumbre que se respira en esta ciudad cercana al Pacífico por la alta criminalidad en la que viven consumidos sus pobladores desde hace 6 años.
Usar el transporte público es una de las primeras decisiones que se deben tomar con cautela al salir del aeropuerto y para trasladarse por la ciudad, pues ya nos lo había advertido una costarricense que vivió en la ciudad al inicio de la crisis: "no usen taxis particulares".
Haciendo caso de esta recomendación usamos un taxi formal (de los amarillos) y su conductor en el trayecto al hotel comentaba que pese a que se atraviesa un momento más "tranquilo", la gente no deja de tener miedo porque "sucedieron muchas cosas que nadie esperaba ver".
El anillo periférico sigue siendo el epicentro de los hechos sangrientos, pues es donde se ubican las barriadas peligrosas, aunque los tentáculos de las mafias han llegado al centro de la ciudad.
Ejemplo de ello es que a finales del 2023 se registraron atentados con carros bomba frente a delegaciones policiales y emboscadas de grupos armados a plena luz del día, sucesos que marcaron a los guayaquileños para siempre.

Explosión de carro bomba en Guayaquil en 2023. Foto: API / El Telégrafo
No es para menos, ya que los homicidios pasaron de 1.426 a 2.320 en un año (2022-2023), según el último corte del Ministerio de Interior a inicios del 2024. El Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado (OECO) reveló que en todo el país se registraron 8.004 ataques mortales, es decir, prácticamente el 29% se suscitaron en Guayaquil.
Basta con caminar por el Malecón 2000 por la mañana para darse cuenta que no es la misma ciudad del 2018, última vez que tuve la oportunidad de visitarla. El icónico sitio con vista al río Guayas luce vacío, los locales cerrados a las 11 a.m. y uno que otro lugareño espera por algún familiar al tratarse de un lugar relativamente seguro.
"Creo que aquí es donde quizás hay más tranquilidad para estar, estoy aguardando a mi hermano, pero igual hay que tener cuidado. La alcaldía tiene buena seguridad en esta zona y el ejército mandó un buque a vigilar por el lado del río", contó Magdalena Ríos, mientras estaba sentada cerca de un parque de atracciones que alguna vez fue un concurrido sitio de esparcimiento.
Uno de los sitios más icónicos de la ciudad es el faro del Cerro Santa Ana, al cual se accede caminando por un populoso barrio.
Para llegar a la cumbre se deben subir 444 escalones y la primera parte del recorrido es una desconexión con la realidad que se vive en la ciudad hasta que se empiezan a ver con más frecuencia oficiales armados resguardando a los turistas.
"En la parte plana de la ciudad es más complicado, es donde se comenten los atentados y uno vive con temor. Desde que comenzó Lenin Moreno empezó la debacle en Ecuador, siguió lo mismo con Lasso y ahora Noboa, es un desastre nuestro país", narró con nostalgia Galo de la Cruz, quien tiene un bar en el Cerro Santa Ana.
Las unidades caninas se mantienen en cada uno de los descansos del ascenso, sin embargo, el público que camina es casi inexistente. En el recorrido encontramos a 8 personas, la mayoría extranjeras y en el faro solo 4 ecuatorianos, es decir, había más policías que civiles en la zona.
Incluso uno de los perros vigila durante todo el día la capilla ubicada en la cumbre al lado del faro junto a dos oficiales del ayuntamiento.
"Tenemos vigilancia constante, ahora estamos con un operativo por toda la ciudad y este es uno de los puntos más importantes", dijo el policía.
Guillermo Vidal Tomalavilla nos invitó a sentarnos en la entrada de su casa en el Cerro Santa Ana para contar algunas de sus experiencias viviendo en ese barrio, mientras recordaba constantemente que desde hace 6 años vive solo tras el fallecimiento de su esposa.
"Aquí nací y me crie. Ya uno está enseñado, pero ahí hay unos malcriaditos y los mismos del barrio lo quieren joder, la mayoría son de esos que fuman, $2 o $3 es plata para ellos. Siempre ha sido lo mismo, desde que murió mi esposa no me he querido ir a donde mis hijos porque en la madrugada se escuchan los carros donde andan persiguiéndose. Uno sí ha visto tipos armados, pero en las zonas más abajo que son más difíciles", comentó.
Segundo puerto más importante para la droga
No dejan de tener razón estos habitantes de la ciudad portuaria por donde la policía estima que se moviliza gran cantidad de droga, pues precisamente ese elemento es el que hace para los grupos organizados un sitio privilegiado en su consigna por sacar cargamentos hacia el Océano Pacífico.
Según el informe Mundial sobre Drogas de las Naciones Unidas, es el segundo punto de partida más importante del Pacífico para el envío por mar de cocaína fuera de América del Sur.
Los primeros cuentan con el respaldo y apoyo del Cartel de Sinaloa, mientras que los otros son apadrinados por el Cartel Jalisco Nueva Generación. Ambos los proveen de armas e incitan a mantener sus territorios, por lo que la lucha encarnizada entre esos ambos provoca un baño de sangre en varias regiones.
A estos se suman otros subgrupos como Los Triguerones, Mafia 18, Los Fatales, Las Águilas, Latin Kings y Chonekillers, quienes cuentan con alianzas de los dos más poderosos para desarrollar sus ilícitos negocios a pequeña y media escala en ciudades ubicadas en el sur del país.

Mientras se camina por los centros comerciales pareciera que la gente se olvida de los problemas que tiene la ciudad, es tal vez, uno de los sitios más seguros para hacer "vida normal" en Guayaquil, sin embargo, no todos tienen los ingresos suficientes para poder ir comerse algo o para pagar un transporte que los lleve a "ventanear" por las tiendas.
Pese a esto, algunos locales empiezan a cerrar después de las 7 p.m. por disposición de las cadenas que operan en el centro comercial, cuando lo normal era que hace unos años la mayoría permanecían abiertos hasta las 9 p.m. lo cual es visible en los rótulos de información de las tiendas.
La vida nocturna también parece haberse visto afectada por el fenómeno, pues basta con mirar los bares cercanos a la Ciudadela Vernaza Norte y la Avenida Juan Tanca Marengo para darse cuenta que los locales lucen prácticamente vacíos, lo cual queda más evidenciado al ver los parqueos, donde los carros se pueden contar con los dedos de una mano.
Durán: el nuevo corazón del crimen
La policía ha hecho intentos por reaccionar ante la constante violencia en las calles, pero esto lejos de opacar la situación, lo que hizo fue movilizarlo a nuevos sectores donde antes los hechos violentos no eran tan comunes.
El cantón de Durán es un ejemplo vivo de esa realidad, pues hacia ese lugar se desplazó el fenómeno en el último año. Basta con revisar las estadísticas para darse cuenta del duro momento que viven, pues pasaron de contar 121 asesinatos en el 2022 a terminar el 2023 con 450 homicidios, lo que significa un aumento del 315%.
Al corte del primer semestre del 2024 se contabilizan 225 crímenes en esa ciudad, que vive mayormente de la pesca en el río Guayas y de las industrias instaladas en la zona franca, siendo esta última la principal opción de empleo que tiene gran parte de la población.
"(…) Durán, que se encontraba hasta junio de 2023 en la posición 13, termina el año como la segunda ciudad con más homicidios del país, demostrando la ola de violencia que experimenta. Esmeraldas y Santo Domingo, respectivamente, son las únicas ciudades que muestran una disminución en comparación con 2022", destaca el estudio del OECO.
Este es un cantón estratégico para el crimen organizado, según la Policía Nacional, pues al estar asentado en las orillas del río Guayas y su cercanía con Guayaquil le permite a los narcos almacenar allí gran parte de la droga que sale por el puerto por eso Los Chonekillers, Las Águilas y Los Fatales buscan el control de la zona, principalmente el Cerro Las Cabras.
El miércoles 31 de julio fue el primero de tres días que estuvimos en Guayaquil y Durán. Pocos minutos después que nos instalamos nos enteramos por los noticieros locales de una masacre ocurrida horas antes.
Ocurrió en la Cooperativa 28 de agosto de Durán, donde 10 personas fueron acribilladas dentro de una casa en la que se celebraba una fiesta; 6 hombres murieron y 4 mujeres resultaron gravemente heridas.

Masacre en Durán, Ecuador. Foto: API
Esto provocó que las autoridades de gobierno intervinieran el cantón con militares al día siguiente con la presencia de ministros y gobernadores de la zona para anunciar un plan de contingencia.
Con presencia del ejército decidimos entrar a Durán para experimentar cómo se realizaba el trabajo, no obstante, al llegar a la Parroquia El Recreo, la cual está divida en cinco etapas con viviendas de todo tipo, los oficiales habían abandonado el sitio.
Jefferson, el transportista que nos llevó al lugar, explicó que este es uno de los barrios "más candela" en la actualidad, haciendo referencia a la alta peligrosidad. Al hacer un recorrido nos enteramos de que hablaba con toda propiedad, pues en los entronques hacia calles sin salida las entradas eran de tierra y había personas que no permitían el ingreso de vehículos y los autobuses hacían el giro para terminar su carrera y devolverse.
"Solo puede entrar en mototaxis y solo los que permiten adentro", nos explicó.
"Desde que se unieron con este tipo de cárteles que les suministran la droga se complicó. (…) lastimosamente aquí con dinero se mueve todo", dijo.
Pero no solo los homicidios y el narco son preocupación para los habitantes de El Recreo, pues muchos de los que se ganaban la vida honradamente con tiendas o ventas formales han tenido que cerrar sus locales ante el violento acoso de los "vacunadores", que no son otra cosa que sujetos que extorsionan a los dueños de locales a cambio de dinero para no hacerles daño.
Es la misma dinámica que se vive en Costa Rica con las organizaciones que cobran "peajes" en zonas dominadas por criminales.
"Como no les pagan, los matan, los secuestran o les ponen bombas afuera de los locales, estos los vacunadores (extorsionadores). A uno le cortaron el dedo y se lo mandaron a la familia para que le den $80 mil o $100 mil, lo regresaron después de sacarle la plata pero a los meses lo mataron porque llegaron a cobrarle al local y no pudo pagar", contó Jefferson.
"Es un tema muy complejo para todo el país, existen regiones que tienen esta problemática mucho más marcada y los obligan a cerrar sus negocios, es un tema de extorsión por parte de estos grupos delincuenciales que ha ido avanzado. Hay mucha afectación de negocios", explicó Pablo Jiménez, vicepresidente de la CIP.
Pese a que todos los reflectores apuntan a que los barrios e incluso centros de ciudades están tomados por el narco, el gobierno insiste en que las operaciones que desarrollan permiten bajar las cifras de hechos violentos.
Tras la visita que hizo la comitiva del ejecutivo a Durán, sostuvieron que su trabajo sigue dando buenos resultados. Daniel Noboa estuvo en la zona, pero su ministra de Interior Mónica Palencia quien salió ante los medios a reiterar los datos, pese que la realidad que viven los locales pareciera estar lejos los fríos números.
"Tenemos una reducción histórica del 17% en homicidios, este mes que terminó (julio) ha sido el menos violento del año. Esto es que vamos bien y estamos trabajando arduo", mencionó.
Espejo para Costa Rica
Las autoridades costarricenses han identificado que organizaciones criminales locales han copiado muchos de estos modos de operar para aplicarlos en nuestro país.
El Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD) es uno de los entes vigilantes de los movimientos de estos grupos y sus negocios; sus trabajos permiten conocer estrategias de colocación de dinero ilícito, drogas que se trafican y administración de los bienes decomisados a los narcos.
Para este órgano sin lugar, muchas de las formas de movilizar negocios oscuros son adaptadas de los grande grupos internacionales, entre los que figura el contrabando de mercaderías como los cigarrillos.
El exministro de Seguridad Pública, Gustavo Mata, explicó que Costa Rica no está lejos de esta realidad, incluso actualmente muchos de esos patrones como las extorsiones, homicidios múltiples y dominio de carteles extranjeros ya operan en nuestro país.
"Nosotros estamos muy cerca de convertirnos en un país fallido como Ecuador, el crimen organizado ya tomó las estructuras del Estado, Fiscalía, jueces, oficinas públicas y esto le da facilidad al narcotráfico de interactuar a nivel político también.
Somos la principal bodega de Ecuador, Colombia y Venezuela. Estuve leyendo un artículo de un coronel ecuatoriano donde manifiesta que según trabajos de inteligencia que ellos manejan, Costa Rica seguirá siendo muy atractivo por la facilidad con que se actúa y la cantidad de plata que genera traer la cocaína y reexportarla a Estados Unidos y Asia", dijo Mata.
Para el exjerarca los narcos al ver que Seguridad Pública no actúa con dureza para frenarlos amplian sus acciones y esto conlleva a que se siga derramando sangre en nuestras calles.
El país contabiliza en lo que va del año hasta el 6 de agosto, 525 asesinatos una cifra similar a la del 2023 a la misma fecha cuando se tenían 536 por lo que el ritmo de crímenes no muestra un cambio significativo y las autoridades estiman que se cierre en diciembre con una cifra muy cercana a la del año pasado.
Este miércoles 7 de agosto el Organismo desarticuló una organización dedicada al tráfico de drogas en Sarapiquí que también se dedicaba a extorsionar personas, sicariato y delitos asociados, al igual que las organizaciones suramericanas y de México.























