Cuba denuncia pérdidas récord por el embargo de EE. UU.

Por AFP
7 de Sep. 2026 | 2:19 pm
Cuba restablece progresivamente su red eléctrica tras un apagón nacional.

Cuba enfrenta una creciente presión económica y energética debido al endurecimiento de las sanciones estadounidenses, según denunció el Gobierno de la isla.

Cuba denunció este lunes que el embargo estadounidense le provocó pérdidas por $8.083 millones entre marzo de 2025 y febrero de 2026, una cifra récord que, según el Gobierno de la isla, no contempla el impacto del bloqueo energético impuesto por Washington.

El cálculo fue presentado por el canciller cubano, Bruno Rodríguez, de cara a la votación anual sobre el embargo que se realizará en la Asamblea General de la ONU en octubre. El monto supera en 7 % el récord reportado un año antes.

"La cifra no incluye los daños del cerco energético ni de las sanciones secundarias", afirmó Rodríguez, en referencia a las medidas adoptadas este año por la administración de Donald Trump.

Desde enero, Washington amenaza con sancionar a los países que suministren combustible a Cuba, una medida que intensificó la presión sobre una economía sometida a sanciones estadounidenses desde 1962. Desde entonces, solo un petrolero ruso ha llegado a la isla.

A esta presión se sumó en mayo un régimen de sanciones secundarias contra empresas extranjeras con vínculos comerciales con Cuba. Según el Gobierno cubano, estas medidas provocaron la salida de numerosas compañías, especialmente de los sectores del turismo y la minería, considerados importantes fuentes de divisas para el país.

"El bloqueo no castiga a un gobierno, castiga la vida cotidiana de un pueblo en todos sus aspectos", afirmó Rodríguez.

"Falta de voluntad"

El canciller aprovechó la presentación del informe para denunciar el impacto del endurecimiento de las sanciones estadounidenses, que, según afirmó, profundizaron la crisis energética y provocaron apagones que en ocasiones superan las 60 horas consecutivas.

Rodríguez aseguró que las restricciones al suministro de combustible y las presiones contra las navieras dificultan la llegada de recursos a la isla y afectan servicios esenciales como el transporte, el suministro de agua y la atención sanitaria.

Como ejemplo, señaló que algunas cirugías tuvieron que concluirse con lámparas recargables y linternas de teléfonos celulares utilizadas por el personal médico.

También citó el deterioro de varios indicadores sociales, entre ellos la mortalidad infantil, que pasó de 4 por cada 1.000 nacidos vivos en 2018 a 9,9 en 2025.

Pese a este panorama, Rodríguez rechazó que Cuba enfrente una emergencia humanitaria.

"No habrá una crisis humanitaria en Cuba", aseguró, aludiendo a la solidaridad entre los habitantes de la isla.

El canciller confirmó además que Cuba mantiene canales de comunicación con el Departamento de Estado estadounidense, aunque descartó avances en las conversaciones por la "falta de voluntad" del Gobierno de Estados Unidos.

Rodríguez cuestionó también que Washington todavía no haya concretado la mayor parte de los $100 millones en asistencia humanitaria prometidos en mayo por el secretario de Estado, Marco Rubio. Según el canciller, hasta ahora solo se ejecutó el envío de un módulo de alimentos y productos de aseo para 700 familias cubanas.

La "paradoja" de las importaciones

La fuerte presión de Washington sobre La Habana coincide, sin embargo, con un aumento sin precedentes de las compras cubanas a Estados Unidos, impulsadas especialmente por el crecimiento del sector privado de la isla.

Según datos divulgados la semana pasada por la Oficina del Censo de Estados Unidos, Cuba importó mercancías por $149 millones en julio, el mayor monto mensual registrado desde 1992.

Entre enero y julio de este año, las compras alcanzaron $674 millones, casi la totalidad del valor importado durante todo 2025.

"Se está dando una paradoja que muy poca gente pudo haber previsto: mientras Washington aplica algunas de las medidas más duras contra Cuba en décadas, las exportaciones estadounidenses hacia la isla están rompiendo récords históricos", señaló a la AFP el economista cubano radicado en Londres Daniel Torralbas.

Aunque Washington mantiene un bloqueo petrolero sobre Cuba, este año autorizó al sector privado de la isla a comprar combustible. Estas adquisiciones crecieron a un ritmo "exorbitante", según Torralbas, aunque todavía resultan insuficientes para cubrir las necesidades energéticas del país.

En paralelo, en julio, el Gobierno cubano aprobó la apertura a la gestión privada de amplios sectores de la economía, incluidos algunos servicios hasta ahora reservados al Estado, como las gasolineras y los bancos, como parte de un paquete de reformas.

Según datos oficiales, más de 15.000 micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), autorizadas desde 2021, operan actualmente en la isla y emplean a más de un tercio de la población activa.