Cifra de muertos en Chile llega a 18; hay un niño entre las víctimas
(AFP)- Tres personas, entre ellos un niño de 4 años, se sumaron al listado de víctimas del estallido social en Chile, que deja un saldo hasta este miércoles de 18 fallecidos, según el último balance del Gobierno.
El niño y un hombre murieron cuando un conductor en estado de ebriedad embistió su vehículo contra un grupo de manifestantes, mientras que otra persona pereció tras recibir una golpiza de la policía, según denuncian sus familiares, de acuerdo al balance que entregó el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla.
Después de cinco días de masivas protestas, saqueos, incendios y enfrentamientos callejeros, que llevaron al gobierno de Sebastián Piñera a declarar estado de emergencia y toque de queda, reconoció su incapacidad para anticipar el estallido y pidió perdón a los chilenos, que exigen en las calles profundas reformas sociales.
"Reconozco esta falta de visión y le pido perdón a mis compatriotas", afirmó el mandatario, en un mensaje al país en el palacio presidencial.
Haciendo eco de las exigencias callejeras, el mandatario derechista lanzó también un potente paquete de anuncios sociales, que considera mejorar las pensiones de los chilenos más pobres, suspender un aumento del 9,2% de las cuentas de la luz, complementar el salario mínimo, establecer un seguro para la compra de medicamentos y la imposición de mayores impuestos a los sectores de mayores ingresos.
Además, Piñera planteó la reducción de las dietas de los parlamentarios y altos sueldos de la administración pública junto a la disminución en el número de los congresistas y limitación de las reelecciones.
"Esta agenda social no solucionará todos los problemas que aquejan a los chilenos. Pero será un aporte necesario y significativo para mejorar su calidad de vida, y muy especialmente, la de los sectores más vulnerables y la clase media", afirmó Piñera, que enfrenta la mayor crisis política y social de un gobierno en democracia.
Los anuncios tienen lugar el mismo día en que el mandatario comenzó a jugar su carta política para intentar acallar las masivas protestas, con una reunión con la mayoría de los partidos políticos del país, del que se restó el partido Socialista (PS), el más grande de la oposición, el Frente Amplio (izquierda radical) y el Partido Comunista.