Caminando entre cuerpos: Joven tico sirve como traductor a rescatistas en Turquía
Tico tiene dominio de 5 idiomas: inglés, francés, turco, árabe y español
(CRHoy.com) Manuel Núñez Chavarría, un joven costarricense se encuentra en Turquía, trabajando como traductor de los rescatistas que intentan dar con el paradero de personas que quedaron bajo los escombros tras el fuerte terremoto de 7,8 grados que afectó al país a inicio de esta semana.
Este medio conversó con su madre, Alejandra Chavarría, quién narró lo que está viviendo el tico de 20 años en el país europeo.
Según contó Alejandra, su hijo tiene 3 años de vivir en Turquía y para el momento del terremoto se encontraba en Estambul, una de las ciudades más grandes e importantes del país.
"Él vive en Estambul y me cuenta que no sintió el temblor porque vive en una zona alejada, pero que claramente cuando él se despierta el país está en un caos. Yo ese día en la mañana apenas me despierto y veo, inmediatamente yo le pregunto que cómo estaba y me dice que está bien", mencionó la madre.
Pero Manuel decidió no quedarse de brazos cruzados y se ofreció como traductor para ayudar a los rescatistas internacionales que intentan controlar la tragedia, esto ya que él tiene buen dominio de 5 idiomas: inglés, francés, turco, árabe y español.
"Ese día él se queda ahí a la expectativa, se queda ahí como a la expectativa y lo que me dice es que él quiere ayudar como traductor. Yo le pregunto a él que cómo lo hace, no me da la explicación específica de cómo lo hace, pero lo que si me dice es que él se ofreció y que estaba esperando la llamada.
El martes en la noche (hora de Costa Rica) él me dice que ya lo llamaron. Obviamente, uno se preocupa mucho, pero él me dice que no, que él tiene que ayudar", indicó Alejandra.
Aunque afirmó que no han podido hablar bien y que sus conversaciones son de pocos minutos, Alejandra ha logrado mantener el contacto con Manuel de forma constante y este le contó que la situación en el país está tan complicada tras el terremoto que está "caminando entre cuerpos apilados".
"Sí me dijo que era difícil estar ahí, que a él le tocaba decirle las noticias a la familia y a la gente que llega desesperada. Los rescatistas no hablan el idioma. Entonces él sirve de traductor, tranquiliza a la familia y les dice que la situación de su familiar es tal.
Es como ese enlace entre los rescatistas españoles y las familias turcas (…) dice que está caminando entre cuerpos porque están apilados y que es muy impresionante cómo la gente llega desesperada a preguntar y él tiene que dar la noticia de que su familia falleció", agregó la costarricense.
Sin embargo, detalló que se siente orgullosa de su hijo, porque con solo 20 años, tomó la iniciativa de ayudar en una tragedia que es un "impacto psicológico es demasiado fuerte", por lo que le pide a Dios todos los días por su bienestar y el de las personas que han sido afectadas por el terremoto.
"Es un sentimiento entre orgullo y estrés, porque yo me siento muy orgullosa de él, de ver cómo afronta las dificultades, cómo él va, deja todo y se propone para ayudar, a mí me llena de muchísima satisfacción, pero por otro lado, uno dice 'qué chiquito, por qué no se queda tranquilo', es esa dualidad porque, por un lado, qué bueno y por el otro lado qué susto", concluyó la mujer.
