Ángelo: El niño al que los estudiantes ticos que protestan deberían prestar atención
(CRHoy.com) Ángelo tiene 12 años y su sueño más grande es estudiar. Pero para hacerlo no pide regalos, no cierra los portones de su escuela, no hace huelgas ni reclama por las carencias en su vida. Ángelo busca la forma de sacar provecho de lo que tiene y avanzar, algo que muchos estudiantes costarricenses deberían de aprender…
El pequeño argentino se sienta en una calle pública muy transitada de Córdoba, Argentina, y coloca sus cuadernos sobre una vieja silla. Él se sienta en una macetera que hay sobre la acera, apoya sus pies sobre la silla y hace sus deberes y estudia. Parece abstraerse del ruido y la muchedumbre de la vía y así se preparaba para las pruebas de inglés, a temperaturas que rozaban los 4ºC. Las fotos del pequeño Ángelo las tomó una vecina de la zona y las viralizó en las redes.
Lo mejor de todo es que el diario local Clarín localizó al pequeño Ángelo Barreda, quien estudia en la Escuela Técnica de Córdoba, y constató que el jovencito es un estudiante de primera, que logró un 9,5 de 10 en la prueba de inglés. "Valió la pena el esfuerzo… y un poco de frío que hacía", dijo Angelo.
Los padres de Ángelo trabajan más de doce horas al día en un puesto de ventas en la calle. Ahí mismo, mientras ellos tratan de ganarse la vida vendiendo medias, ropa interior femenina y calzoncillos, Ángelo aprovecha el tiempo para hacer sus tareas y estudiar. Ángelo y su familia viven en una zona conflictiva, por lo que el joven prefiere estar cerca de sus padres durante el día y aprovecha las tardes para estudiar. Dijo que prefiere estudiar ahí mismo, que hacerlo al llegar a casa por las noches.
Así que al salir de la escuela, Ángelo se dirige hasta el puesto de ventas de sus padres y, si ellos no necesitan ayuda con el trabajo, él "improvisa un escritorio y se pone a hacer sus deberes".
"Me gusta la calle, pero yo tengo casa y voy a la escuela, no falto nunca… Y entiendo que si quiero estudiar, la calle es el único lugar porque mis papás trabajan ahí todo el día. Entonces, prefiero no perder tiempo", dijo el menor al diario Clarín, mientras repasaba los estudios del Colegio de donde se graduará en unos años como técnico automotor.
Angelo espera que llegue ese día de su graduación para conseguir un empleo que le permita pagarse los estudios de Derecho, pues su sueño es ser abogado.
La historia de Angelo se viralizó gracias a Eugenia López, empleada de una cafetería de Córdoba quien lo vio al salir de su trabajo y no pudo evitar tomarle las fotografías. "Me fui pensando que querer es poder", dijo la mujer al Clarín.

