A sus 97 años bate de nuevo un récord Guinness sobre las alas de un avión
Apenas un año después de sufrir un derrame cerebral, Betty Bromage, vecina de Cheltenham, Inglaterra, volvió a demostrar que la edad no es un límite. La mujer, de 97 años, se sujetó a la parte exterior de una avioneta para participar en un vuelo de cinco minutos y batir nuevamente su récord Guinness en la modalidad conocida como wing walking.
Asegurada con arneses y cuerdas de seguridad, Bromage saludó al público mientras la aeronave despegaba. Durante el recorrido permaneció de pie sobre las alas del avión, una hazaña que le permitió conservar el título de la mujer de mayor edad en completar esta práctica de alto riesgo.
No es la primera vez que Betty protagoniza este tipo de desafío. En 2023 ya había establecido el récord mundial al realizar la misma actividad, convirtiéndose en un ejemplo de determinación y valentía.
En esta ocasión, además del reto personal, el vuelo tuvo un fin solidario. La iniciativa buscó recaudar fondos para el Hospital General de Cheltenham, centro médico donde fue atendida en agosto de 2025 tras el derrame cerebral que sufrió.
¿Qué es el wing walking?
El wing walking es una disciplina de exhibición considerada un deporte extremo, en la que una persona permanece de pie sobre las alas o el fuselaje de un avión mientras este se encuentra en pleno vuelo. Los participantes van sujetos con sistemas de seguridad especialmente diseñados para evitar caídas.
Esta práctica surgió en la década de 1920 en Estados Unidos. Tras la Primera Guerra Mundial, varios pilotos comenzaron a ofrecer espectáculos aéreos para atraer público y obtener ingresos, incorporando acrobacias sobre las aeronaves.
En la actualidad, el wing walking se practica bajo estrictas medidas de seguridad y está regulado en países como Estados Unidos y el Reino Unido, donde solo puede realizarse con aeronaves y operadores especializados.