Ministro Amador visualiza necesidad de peajes para la ruta 32
Jerarca apunta a obtener recursos para mantenimiento y obras complementarias

(CRHoy.com). El cobro de peaje en la ruta 32, en el tramo entre Río Frío y Limón, es una de las alternativas que visualiza Luis Amador, ministro de Obras Públicas y Transportes, para conseguir recursos que financien la conclusión al 100% de la modernización del corredor vial.
Actualmente, la empresa China Harbour Engineering Company (CHEC) está a cargo de las tareas para ampliar la vía en un tramo de 107 kilómetros. Sin embargo, tras el inicio de los trabajos en 2017, el proyecto está lejos de finalizar.
El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) estiman que la fase constructiva registra un avance superior al 70%. No obstante, las proyecciones apuntan a que todo el proyecto podría concluir hasta el primer semestre de 2024.
La incertidumbre se centra sobre las obras complementarias que enlazarían con las comunidades impactadas en la ruta. Estas obras están fuera del financiamiento actual para el proyecto y no existen recursos para efectuarlas. Es más, ni siquiera se sabe lo que se requiere debido a que no hay estudios de preinversión.
Cálculos preliminares detallados por Amador citan la necesidad de 64 pasos peatonales, 7 retornos, aceras y ciclovías para comunidades de cantones como: Limón, Pococí, Guácimo, Matina y Siquirres.
En el escenario más robusto, se estima que todas las obras complementarias necesarias demandarían más de $192 millones. Mientras, en el más recatado, dejando muchas intervenciones por fuera, bastarían $5 millones. Esta última no es la alternativa ideal.
"Hay varias formas de hacer esto. Hacer una Fase 1 donde se cierra el proyecto actual (a cargo de CHEC), una Fase 2 donde vienen una serie de obras complementarias y una Fase 3, donde si le ponemos un peaje a la carretera podemos aspirar a un nivel superior de obras complementarias que puedan venir", indicó Amador, ante la comisión legislativa de Asuntos Hacendarios.
El ministro y Nogui Acosta, jerarca de Hacienda, pidieron a los diputados desechar el proyecto de ley planteado por el pasado gobierno (Alvarado Quesada, 2018-2022) que procuraba un presupuesto adicional de $150 millones para desarrollar las obras complementarias.
Ambos funcionarios enfatizaron en que, en la actualidad, no tienen idea de la cifra real que se requiere para terminar al 100% la obra. Por eso, estiman efectuar los estudios requeridos en un plazo próximo de 4 meses para tener listas las obras complementarias que se deberían tener en cuenta.
A partir de los resultados de esos análisis, el MOPT y Hacienda se sentarán a establecer la cantidad de fondos necesarios y las posibles fuentes de financiamiento (no se descartan créditos con entes multilaterales).
"Todos los marginales y laterales de esta carretera se van a desarrollar. Es algo natural. Lo que está en verde en este momento, en unos años, podría ser una industria, un comercio, etcétera. En este momento, no tenemos calle marginal ahí al frente. Entonces, tenemos que pensar a futuro que esa expansión urbana y de desarrollo puede existir. Yo sí creería que lo más responsable es que eso tenga un peaje para poder financiar mantenimiento y expansión, pero ese es mi criterio personal", citó Amador.
El jerarca apunta que la Fase 2 (obras complementarias) ya podría costearse con peajes. Sobre el tema, dijo que debían analizarse la cantidad de puntos de cobro que se podrían instalar a partir de estructuraciones financieras.
"¿Peajes? En Costa Rica tenemos la mala costumbre de que ocupamos casetas de peajes para tener peajes. Pero, podemos instalar nuevas tecnologías a futuro, donde podamos con base en el mismo sticker que usted tiene de marchamo, que le paga al Instituto Nacional de Seguros (INS), ahí mismo cobrar el peaje con transponders (dispositivo de comunicación), que estén ahí mismo sobre la carretera, sin la necesidad de detenerse", describió el titular.
Amador fue claro en que las tarifas que se impondrían a los usuarios deberían ser accesibles, pero que garanticen un "nivel de recaudación que sostenga la condición de la carretera en un estado aceptable" y que, eventualmente, permita obtener fondos para tareas adicionales.
Hasta la fecha, la ampliación de la ruta tiene un costo estimado de más de $530 millones, de los cuales $465 millones son financiados por el Exim Bank de China mediante 2 créditos.
El resto de los recursos, $164 millones, son gestionados por una contrapartida nacional dirigida a cumplir con las expropiaciones o la reubicación de los servicios públicos.
Estos rubros no contemplan lo que involucraría las obras complementarias.
