Maestra de joven atleta: “La vida de Keylor fue muy feliz”
Amigos y familiares le dieron el último adiós a niño de 12 años.
La vida de Keylor Durán fue muy feliz. Así lo recuerdan 4 de las maestras del joven atleta de 12 años que murió ahogado en Parrita, Puntarenas durante el pasado Viernes Santo, por salvar a su abuelita y a su tía.
Las docentes conversaron con CRHoy.com durante la vela y relataron las vivencias de Durán durante su paso por la Escuela Cleto González Víquez, en Heredia.
Un joven lleno de amor y valentía, un niño sonriente y solidario, feliz y entregado, así como alegre, fueron algunas de las características que dieron las educadoras cada vez que recordaron a su estudiante sentado en las aulas.
Marianela Calvo Bolaños fue la maestra de Español y Estudios Sociales durante cuarto, quinto y sexto grado en la escuela.
Calvo indicó que Keylor fue un niño extrovertido y siempre estuvo dispuesto a ayudar a aquellos compañeros que más lo necesitaban.
"Él era un niño extrovertido, tenía una energía interminable, él siempre andaba brincando, jugando, los compañeros. Era supersociable. Si a algún compañero le pasaba algo, él estaba ahí presente para ayudarlo.
"Se preocupaba por todo. Era un estudiante esforzado, trataba de dar lo mejor de sí, de cumplir con el trabajo que se le asignara", afirmó Calvo.
Sostuvo que el deporte lo era todo para él y que siempre sacaba dichos cuando debían terminar antes de la hora algún trabajo en clase.
Niño activo
Alejandra Rojas fue maestra de primero y segundo grado. Recuerda a su estudiante como activo, cariñoso y servicial.
"Un niño cariñoso, esforzado, amable, siempre estaba pendiente de sus compañeritos. Le encantaba el deporte. Siempre jugando, corriendo, muy activo", indicó la educadora.
Natalia Piedra, profesora de Educación Física durante toda la primaria, reconoció los dotes que Keylor tenía para el deporte.
"Fue un chico que maduró muchísimo durante su crecimiento, de 6 a 12 años de edad y se formó en el atletismo, partiendo a nivel de competencia de juegos deportivos estudiantiles, así como en baloncesto.
"Era un chico muy deportista, con un gran talento, con una gran habilidad para los deportes, con una gran energía, pero con mucho carácter también, era competitivo y siempre tuvo el apoyo de los papás, que siempre estuvieron con él en todo momento", señaló Piedra.
La docente enfatizó que los papás lo apoyaron a él durante todas las competencias, escolares y deportivas.
Vanessa Campos Bolaños fue la maestra de Matemática y Ciencias en quinto y sexto grado y también se unió a las voces de apoyo para los familiares del niño de 12 años.
"Si usted veía a Keylor tranquilo, quieto, estaba enfermo o algo le estaba sucediendo. Enamorado típico de la edad. Estamos seguras de que Keylor fue un niño amado por sus padres, ellos estaban ahí presentes, ellos lo apoyaban.
"La vida de Keylor fue muy feliz, a pesar de que fue muy corta, fue muy feliz", precisó Campos Bolaños.

