Madre lucha contra pronóstico de muerte para ver cada día el rostro de sus hijos
(CRHoy.com) El mejor regalo del Día de la Madre que anhela Natalia Villegas es tener vida y salud para poder compartir tiempo con sus hijos. Esta mujer luchadora debe enfrentar los problemas diarios, así como un cáncer que muchos doctores diagnosticaron como inoperable.
La vecina de San Rafael de Alajuela, conversó con CRHoy.com sobre cuál ha sido el camino que ha tenido que afrontar para seguir adelante de la mano de su enfermedad.
Villegas recordó que en enero le realizaron una Tomografía Axial Computarizada (TAC) en donde se le diagnosticó un tumor que afectó su estómago y ovario.
Y señala que tras varios días internada en el hospital San Rafael, en Alajuela, los doctores decidieron hacerle una Laparoscopia antes de la operación.
Pero cuando "yo me desperté de la anestesia, comencé a revisarme y no veo ninguna operación en el estómago ni nada. Llega el cirujano, se siente a la par mía y me dice que lamentablemente no fue posible operarme porque el tumor hizo metástasis tanto en ovarios, como en peritoneo -tejido que cubre el abdomen-".
Es por esto que viajó hasta el Hospital México y allí le dieron una mala noticia… en el país, el cáncer que padece no es operable porque se encuentra en una etapa avanzada.
Entonces llevó una quimioterapia paliativa, para evitar que el tumor no se extienda a más órganos.
"Es un tumor tan agresivo que el tiempo que normalmente ellos dan es de 18 meses de vida y ya llevo 6, entonces me dijeron que disfrutara mi vida como si fuera el último día", indicó.
Sin embargo, vio una luz en la oscuridad al conocer un doctor que afirmó poder ayudarle con una cura para su mal.
"Tuve esta reunión por Zoom (con el doctor) Él me comentó que se iba a reunir con su equipo de oncólogos para valorar mi caso y que me daban una respuesta en 15 días.
En la llamada -proveniente de España- él me dijo que estaba valorando tomar mi caso (…) pero me pidió que avanzara más con las ‘quimios' porque eran importantes y cuando yo tuviera la séptima quimioterapia ocupaba hacerme exámenes".
Es por esto que el 01 de julio viajo hasta España para reunirse con el doctor y que le realizara los exámenes correspondientes para saber si era apta para la operación.
"Me dieron la noticia de que sí me podían operar, que las técnicas podían aplicarlas conmigo (…) fue enfático, en que el tumor es muy agresivo y que me tenían que operar en menos de un mes", mencionó.
Tras 9 días en Europa, Natalia regresó al país contenta por las buenas noticias; sin embargo, su sonrisa se apagó al observar la cotización de la operación: 30 millones de colones.
Este monto debe recaudarlo antes del 17 de este mes porque el próximo 20 de agosto deberá estar en España.
"Es una operación bastante invasiva que dura 12 horas donde van a retirar todo el estómago, tienen que reconstruir por dentro el esófago para poder conectarlo a los intestinos y que yo pueda seguir comiendo, (…) van a quemar todas las células cancerígenas", contó.
Entre risas, recuerda cada vez que enfrentaba una quimioterapia, realizaba su "ritual", que es arreglarse "el cabello, me pongo vestido, los zapatos más bonitos como si fuera a una cita con mi vida. No puedo pelear con el proceso ni enojarme porque ya la carga es pesada, tener un diagnóstico de muerte".
Motivo por el que decidió "amar el proceso" e invitar a sus hijos a vivir esa paz, porque afirma que está "segura, que yo no me voy a ir ni un día antes ni un día después de lo que Dios ya tiene escrito para mí. Ningún médico me va a decir si son 18 o 24 meses, 30 o 40 años, pero mientras ese día llegue voy a disfrutar la vida".
Cuenta que no puede negar que si la ha tenido efectos producto de la quimioterapia como vómitos, náuseas y debilidad para no poder ni levantarse de la cama a bañarse, pero que ella todos los días se motiva a sí misma con mensajes de fortaleza y el apoyo de sus hijos ha sido un factor importante para seguir adelante.
Amor de madre
"Es totalmente humano sentir miedo, desesperación. El solo hecho de pensar que no pueda volver a ver a mis hijos o que crezcan sin mí, me desespera mucho. Siento un miedo terrible de entrar a esa operación", cuenta.
Debido a los altos gastos, deberá realizar el viaje sola y enfrentar el proceso nada más con la compañía de sus hijos que lleva en el corazón. Por lo que afirma que se ha encontrado en un "sube y baja de emociones", pero pone todo en manos de Dios y el rumbo que Él quiera.
Aunque sí anhela regresar a casa para compartir con sus 3 amores, Alejandro, Santiago y Luciana, de 15, 9 y 2 años, respectivamente.
Me duele un montón con Lucy, yo pienso mucho porque si yo me voy, ella no tiene recuerdos conmigo (…) mis otros hijos ya ellos saben quién ha sido mamá y me van a recordar como todo lo que hemos vivido, pero Lucy no tiene recuerdos conmigo. Ella crecería sin saber quién es mamá más que por una foto o un video y lo que le cuenten de mí.
Me parte el corazón eso y yo decía a Dios que por ‘mis hijos no puedo, ni quiero dejarlos solos porque los necesito. Ellos han sido mi refugio, han sido mi lugar seguro, han sufrido conmigo'
Sin embargo, revela que no ha perdido el tiempo y ahora más que nunca han compartido momentos en familia, como crear tiendas de campaña en la sala de su casa, donde "dormimos los 4 juntitos (…) no hay un día en que no cantemos, bailemos y disfrutemos la vida se pasa muy rápido y hay que aprender a valorar más todo".
Si usted desea colaborar con Natalia puede realizar un SINPE Móvil al número: 8562-2405.















