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Las razones por las que no condenaron al principal sospechoso del asesinato del pequeño Kylian

Por José Adelio Murillo | 30 de Ene. 2026 | 5:33 am

Los jueces del Tribunal Penal de Pavas que absolvieron a Joseph Alexander Calderón Maltés, alias Chavo, acusado del homicidio del pequeño futbolista Kylian Ramírez Madrigal, justificaron su decisión al señalar que no existía certeza de que la pólvora en el cuerpo del imputado tras el crimen proviniera de la detonación de un arma de fuego y no del uso de pirotecnia.

Este jueves, durante el cierre del juicio que enfrentó el imputado, los juzgadores determinaron que las pruebas no eran suficientes para incriminarlo, ni para imponer los 40 años de cárcel solicitados por la Fiscalía.

Entre los elementos analizados figuraban las pruebas de residuos de pólvora practicadas al sospechoso.

Calderón fue detenido por la Fuerza Pública pocas horas después del ataque contra la vivienda del menor, quien dormía mientras el resto de su familia celebraba la Navidad, el 24 de diciembre de 2024.

Tras los exámenes, se detectaron rastros de pólvora, típicos de una persona que ha detonado un arma de fuego. No obstante, el tribunal sostuvo que no existía certeza de que ese fuera el origen de los residuos y que podrían provenir en realidad de fuegos artificiales.

"(Se pueden encontrar) estas partículas a través de manipulación de balas, reacción pirotécnica, actividades con armas de fuego o con reacción pirotécnica o con cartuchos.

Aquí, evidentemente, la pericia a pesar de que nos dice que si hay elementos dentro de sus ropas, estos elementos no tienen una única forma de llegar a ellas.

Además, se ha tomado en cuenta que la detención se le hace varias horas posterior a la circunstancia y pues existe un margen muy amplio de tiempo entre el momento en el que aparentemente se da la balacera y el momento en el que usted es detenido.

No hay forma de determinar que la única razón de que esos residuos estuvieron en su ropa es que fueran a través de disparos que usted haya realizado.

En este punto, evidentemente no es concluyente para el tribunal ni tampoco puede ser suficiente un único indicio a la par o enfrente de los otros elementos de prueba que como expliqué no son suficientes para superar ese estado de certeza", manifestó una de las juezas.

El tribunal también cuestionó la investigación desarrollada por la Fiscalía de Hatillo, en particular la posible existencia de dos sospechosos que habrían participado en el crimen.

"Vale la pena destacar una circunstancia en la investigación que el tribunal no puede pasar por alto y es que de lo que han venido a manifestar los testigos, específicamente el señor Ánner, se pudo escuchar en juicio que él indicó que momentos después de la balacera, una vecina que le indicó a él que ella pudo observar dos personas vestidas de negro enfrente de la casa cuando se dio la balacera.

El crimen

Kylian tenía apenas 10 años cuando murió tras recibir un disparo en la cabeza mientras dormía, en medio de una carne asada familiar por Nochebuena.

La Fiscalía acusó a Calderón de haber sostenido una discusión con la familia del niño y, posteriormente, regresar a la vivienda para disparar contra la propiedad ubicada en el sector de San Felipe, según el testimonio del tío con quien mantuvo el altercado.

El imputado fue acusado por un delito de homicidio y 10 tentativas de homicidio, pero finalmente resultó absuelto. El menor practicaba fútbol sala y era portero de la categoría U-10 del equipo Atlético Chorotega, en el que también juegan un hermano y un primo.

"Venía drogado y tomado, diciendo quién era el hombre, que había un montón de "locas", y se dedicó a insultarme. Me decía que le quitara la cólera y que me viniera. Yo le pedía que se tranquilizara. Trató de empujarme y yo no aguanté más. Le dije que nos diéramos unos golpes", testificó Vladimir Carrión.

Otra de las tías del menor narró la escena al encontrar al niño sin vida, tras ser alcanzado por varios disparos mientras dormía.

"Fueron como 16 o 18 balazos. Entré al cuarto porque no podía creer cuando gritaban que el bebé estaba muerto y, cuando lo vi, estaba lleno de sangre: la cabecita, la cara y la almohada", relató.

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