La esclerosis no la detuvo: De las canchas pasó a detrás de las cámaras
En el mundo de la comunicación vio una oportunidad para seguir cerca del fútbol
(CRHoy.com) ¡Lo logró! Con mucha satisfacción Cindy Dorregaray comparte con los suyos uno de sus grandes logros, finalmente es licenciada en producción Audiovisual. Su camino ha estado lleno de pruebas; pero estas nunca le han impedido cumplir cada meta que se ha propuesto.
Cindy siempre tiene una sonrisa en su rostro y una palabra noble para los que la rodean, tiene 31 años y de niña nunca pensó que estaría detrás de las cámaras produciendo materiales audiovisuales, su mayor sueño era ser futbolista, amaba mejenguear; pero, a los 11 años, su vida dio un giro; fue diagnosticada con esclerosis múltiple.
"Mi sueño cuando creciera era ser futbolista; pero cuando me enfermé, ya todo cambió, me dije, si estudio periodismo, puedo trabajar en lo deportivo, no voy a jugar, pero podré estar cerca y después, en el transcurso de la carrera, se me acercó un señor de la U y me aconsejó que me fuera por la Producción Audiovisual".
"Padezco de esclerosis múltiple, una manera sencilla de decirlo es que se me afectó el encargado del equilibrio, al igual que el encargado de la fuerza de mis piernas. Yo no me puedo estresar, de hecho en la exposición de mi proyecto de graduación entré en una pura tembladera del estrés y de los nervios", explica Cindy.
La esclerosis múltiple es un trastorno en el que el sistema inmunitario del cuerpo ataca la cubierta protectora de las células nerviosas, llamada mielina; esto, provoca problemas de comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo, por lo que puede causar problemas de movilidad, temblores o dolores agudos en las extremidades.
Cindy respira fútbol, de adolescente se imaginaba fuera de las canchas cubriendo cada partido como periodista deportiva, razón por la que fue muy difícil para ella cambiar el periodismo deportivo por la producción audiovisual.
"Yo llegaba a mi casa llorando, porque yo lo que quería era estudiar periodismo deportivo, pero conforme fueron pasando las clases, empecé amar la producción audiovisual; pero a mí me dolía mucho ese cambio", recuerda con un deje de orgullo.
Cada paso dado por Cindy en su carrera no solo le representó un reto en lo externo, comenta que parte de sus luchas era con ella misma, con el lado de ella que en ocasiones quería darse por vencida; sin embargo, cuenta que su familia, compañeros y amigos siempre fueron vitales cada vez que sentía que no podía más.
"Siempre estuvo ahí al seguir con el periodismo, a veces, me sentía muy cansada, y como que psicológicamente me quería sabotear; pero, me decía: "si, usted puede seguir adelante", igual mis familiares cada vez que me han visto llorar o de capa caída, siempre me han dicho "vamos a continuar, usted puede", y así", cuenta Cindy.
Para ella, la lucha no comenzó dentro de las aulas de la Universidad San Judas Tadeo, o en medio de las jornadas extenuantes antes de entregar sus trabajos finales o presentar sus exámenes; Cindy, antes de ingresar a la universidad, tuvo que abandonar el miedo latente que tenía ante la novedad, la atemorizaba no ser bien recibida.
"Al principio, pues nerviosa, porque no sabía cómo me iban a tratar o como me verían con la andadera; pero después, todos fueron muy muy buena gente, o sea, desde Andrea que estaba en ese momento encargada, era muy buena, los profesores, los compañeros, todos", relata con nostalgia.
Esta licenciada en producción Audiovisual cuenta que, al inicio, cuando la diagnosticaron, rechazaba usar la andadera, por lo que durante sus estudios en secundaria no solía usarla; sin embargo, el deseo por ser más independiente en su vida universitaria, la motivó a crecer internamente y ver en su andadera su mejor amiga, hoy la lleva a todas partes, y va a todos los lugares que se propone.
Actualmente, Cindy es una firme creyente que por los sueños se lucha, se cree y se trabaja; su deseo es obtener una oportunidad laboral que le permita seguir rompiendo esquemas.
"Estoy segura que si está en uno, siempre se seguirá adelante, a la Cindy del 2015 solo le diré que será muy duro, que la van a ayudar demasiado, que pasará por momentos muy fuertes esos años, pero que podrá seguir adelante, de que va a sacar fuerzas. Hoy le agradezco a mi mamá, a mi familia, a mis amigos y las personas que estuvieron a mi lado, le agradezco a Ricardo Cordero y a Kevin Jiménez, mis compañeros de proyecto final", concluyó Cindy.


