La CCSS pretende cobrar lo que no le permite la Ley
No se dejen engañar; respecto al cobro a los trabajadores independientes, recientemente
se aprobaron dos leyes en el Parlamento costarricense, una que elimina las multas e
intereses a los cobros realizados a estas personas y la otra reduce la prescripción de la
deuda a 4 años.
Ambas leyes buscan motivar el trabajo formal y compensar la falta de información
existente en otros casos, donde no se advirtió a patronos y trabajadores que otros
ingresos (aparte del salario) que debía incluirse en el cálculo del pago por parte del
trabajador asegurado y sobre lo cual no se dio una oportuna y eficiente comunicación
tanto a patronos, independientes y trabajadores ya cotizantes.
Recuérdese que, hasta hace unos años, el patrón no tenía la obligación de asegurarse ni
tampoco hacerlo por un monto específico. La obligación era tener asegurados a sus
trabajadores.
Esta situación generó mucha polémica cuando por ahí del 2019, la Caja empezó a cobrar
montos muy altos y hasta por más de 20 años atrás.
Esta coyuntura llevó el tema hasta la Asamblea Legislativa dónde se aprobaron dos Leyes (debió ser una sola). La primera como vimos eliminó los intereses y multas de las deudas existentes y de posibles nuevos asegurados independientes, porque la CCSS usa como referencia la declaración del impuesto sobre la renta. La segunda Reduce a cuatro años la prescripción de la deuda y no hasta alrededor de 20 años que pretendía la Caja (conozco casos).
Pese a que el espíritu del legislador y las Leyes son muy claras en sus objetivos es
evidente que la CCSS irrespeta conscientemente la aplicación de estas dos leyes
complementarias.
La Caja está cobrando las deudas haciendo caso omiso a la segunda Ley aprobada,
actuando malintencionadamente, alegando que la CCSS tiene hasta un año para
reglamentar la Ley referente a la prescripción de 4 años, situación que podría resolver en dos meses, pero la estira hasta mayo del 2024.
La CCSS está notificando a los deudores bajo las siguientes condiciones:
1. Tiene 5 días para responder, de lo contrario se da por aceptada.
2. Si no paga en dos meses entraría en cobro judicial si no acepta el acuerdo de
pago.
3. Si acepta, tiene hasta 60 meses para pagar sin intereses ni multas (la primera Ley)
pero cobran la totalidad de años según la caja, no aceptando la prescripción de 4
años como máximo de pago (segunda Ley).
La Caja estableció los montos de acuerdo a otros ingresos, tales como alquileres,
servicios profesionales, producción o venta de productos, etc.
Por tal motivo, están cobrando una suma mucho mayor a la establecida por la Ley,
atemorizando a los ciudadanos, que muchas veces por ignorancia o incapacidad para
afrontar la situación por vía legal, terminan aceptando y pagando.
Otros muchos, terminarán llenando de expedientes los Tribunales de Justicia, apelando
este cobro sin respaldo legal.
La Administración de La CCSS sabe lo que está haciendo, pero parece que no les importa las consecuencias a los asegurados y llenar los Tribunales de Expedientes.
¿Qué ha pasado con nuestra Caja?
En los últimos 22 años, la población pasó de 4 a 5.5 millones y en ese mismo periodo los
empleados de la caja de 30.000 a más de 60.000. Hoy el servicio no es mejor que hace
22 años. En esos tiempos La CCSS atendía a los no asegurados y no les cobraba. Hoy
no atienden a los asegurados atrasados en sus pagos y si lo hacen cobran la atención.
Hasta se han fijado si la cédula está vencida para no atenderlo. Aumentan día a día las
listas de espera.
Actitud de actitudes. Cada día ponen más trabas a los no asegurados para no atenderlos.
A diferencia de hace 22 años, hoy muchas personas pagan seguros privados de salud los
cuáles crecen exponencialmente y acuden a la medicina privada. Beneficio para la Caja
perjuicio para el asegurado. En este periodo el aporte de los trabajadores paso del 9% al
10.7% y también aumentó el aporte del patrono y el Estado.
Dedicamos más del 8% del PIB a la salud pública, el promedio de los países de OCDE en
el 2019 era del 5.7% del PIB.
En los 10 años anteriores a la pandemia COVID-19, los ingresos de la CCSS crecieron un
promedio de 8.8% anual y la inflación de ese periodo fue de 3%. Este privilegio con el
ingreso no lo tiene casi nadie en el país, pero no hay plata que le alcance. Nuestra caja se
convierte a pasos agigantados en un elefante blanco, dolorosamente.