Juzgado dio permiso para que sospechoso de ataque asistiera a evento en Alajuela
Luego debía retirarse de la provincia
El Poder Judicial confirmó a CR Hoy que el Juzgado Penal de Alajuela permitió una excepción en la medida cautelar impuesta a un hombre, para que el 28 de febrero de 2025 asistiera a un evento con el que tenía contrato.
Se trata de un hombre de apellidos Murillo Solís, a quien se le investiga por cometer los delitos de amenazas agravadas, de acuerdo con el Ministerio Público.
El permiso aplicaba únicamente para ese día, desde las 8:00 p.m. hasta la finalización de la actividad. Luego, debía retirarse de la provincia.
Se trata de un caso que se encuentra en la etapa preparatoria en la Fiscalía Adjunta del Primer Circuito Judicial de Alajuela.
Tras la solicitud de medidas cautelares del Ministerio Público, al sujeto se le habían impuesto las siguientes condiciones:
- Prohibición de comunicarse por cualquier medio con los ofendidos y testigos identificados en la causa.
- Prohibición de acercarse a los ofendidos y testigos, así como de agredirlos, amenazarlos o intimidarlos.
- Prohibición de ingresar a la provincia de Alajuela, con excepción del 28 de febrero de 2025, a fin de que comparezca al evento para el cual fue contratado, desde las 20:00 horas hasta la finalización del mismo, tras lo cual deberá retirarse de la provincia.
- Obligación de presentarse a firmar una vez al mes en el Juzgado Penal de Desamparados, iniciando el 26 de marzo de 2025.
Las medidas judiciales fueron ordenadas por un año, hasta el 26 de febrero de 2026. En caso de incumplimiento, se podría ordenar prisión preventiva contra el hombre.
Durante la noche del 28 de febrero, el ministro de Seguridad, Mario Zamora, y el director regional de la Fuerza Pública de Alajuela, Pablo Bertozzi, compartieron un video revelando la situación.
Zamora indicó que al sujeto se le investiga por su aparente participación en un evento de violencia armada en el sector conocido como "El Infiernillo".
Además, el ministro aseveró que dicho permiso implicaba un riesgo importante, ya que las bandas rivales podían atacar al imputado en el lugar.