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Joven upaleño se recupera poco a poco de los daños de Otto

El desastre ocurrió el pasado noviembre 2016

Por Silvia Mora | 10 de Sep. 2017 | 9:23 pm

"La noche estaba oscura, más oscura de lo normal. Estábamos sorprendidos por el fuerte sonido del viento y de cómo se escuchaban los árboles al caer. Llovía bastante, pero la lluvia no fue el problema. Nadie se esperaba la cabeza de agua que se vino. En cuestión de segundos tuvimos que salir de las casas solo con lo que andábamos puesto."

Así relata Maicol Calero Olivas la noche del 24 de noviembre, fecha en que  Otto, el primer huracán que azotó nuestro país, pasó rápido y con fuerza por algunas zonas costeras y fronterizas del país. Y aunque su paso tan solo tardó minutos,  su marca sigue constante y difícil de borrar.

Calero,  un joven de 29 años de edad y vecino de Upala, es uno de los más de 10.000 damnificados que sufrió en carne propia la pérdida total de sus bienes materiales.

"La cabeza de agua arrasó con todo y la cantidad de barro era demasiada. No pudimos recuperar nada, pero gracias a Dios todas las pérdidas fueron materiales y a mi familia no le pasó nada", cuenta este padre de 2 niñas pequeñas.

Aunque ya han pasado casi 6 meses del desastre, y a pesar de toda la ayuda por parte de la ciudadanía,  organizaciones y entidades gubernamentales, los daños ocasionados siguen presentes en las familias y comunidades más afectadas.

El joven upaleño comparte que el trabajo duro y "echar para adelante" han sido las claves para, poco a poco, recuperar lo perdido. Esto sin dejar de lado los grandes aliados que se solidarizaron con los más afectados.

"Recibimos muchísima ayuda de todo el pueblo de Costa Rica y la empresa para la que trabajo, la constructora Hernán Solís,  ayudó muchísimo también poniendo a disposición las excavadoras, helicópteros y médicos para la atención  y ayuda de nosotros", explica.

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De momento Maicol continúa trabajando como operario para poder sacar adelante a su familia, vive en casa de su madre y hace unos meses tuvo la oportunidad de salir del país por primera vez en su vida, un regalo que recibió al ser seleccionado como ganador de una promoción con banco Davivienda.

"Al principio no creí que fuera verdad, pensé que me estaban vacilando pero cuando fui al banco y vi que era cierto me sentí muy feliz. Por falta de recursos nunca había viajado en avión y menos luego del huracán. La experiencia ha sido increíble, mi parte favorita definitivamente ha sido nadar con delfines", dijo el joven a quien Otto no le apagó la sonrisa.

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