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Reportaje Especial

Joven buceadora estrena prótesis luego de que lancha le amputara un brazo

Joven estaba buceando cuando un bote le amputó el brazo.

Por Yaslin Cabezas | 13 de Nov. 2022 | 9:14 am

(CRHoy.com) Cada vez que Kerlyn González entra al mar con su equipo de buceo su corazón se llena de una paz inigualable. Por eso, cuando perdió su brazo derecho, su mayor temor era no volver a las profundidades, donde todo es oscuro, pero a la vez lleno de color.

Precisamente este fin de semana, ella está estrenando la primera prótesis subacuática del país, con la que espera seguir conquistando océanos.

Su amor por el mar empezó desde pequeña, cuando acompañaba a su padre a pescar, en Golfito. Luego se fue a vivir a Playas del Coco, donde aprendió a bucear en el 2018.

"Lo hacía de una manera recreativa, pero siempre sentí ese gran amor por el mar. Crecí con ese sentimiento de empatía hacia los animales, a cuidar el medio ambiente", destacó.

Un año después, se interesó en trabajar como guía profesional, pero como no tenía los cursos, debía capacitarse y -literalmente- se tiró al agua.

"Yo estaba lejos de mi familia y lo vi como una oportunidad de trabajar en lo que siempre he amado, pero más bien terminó siendo algo que se volvió contra mí. Un día buceando en Flamingo con otra chica, nos perdimos del grupo y pasó un bote de pesca deportiva. A ella le quebró las costillas y a mi me fracturó el cráneo y me amputó el brazo", relató.

Lo que pasó ese 14 de abril de 2019, Kerlyn lo tiene muy presente en su memoria. Recuerda ver su brazo colgando de un pedazo de piel y el dolor tan terrible que sintió.

"Hay algo que se llama el síntoma del miembro fantasma. Eso incluso lo sigo sintiendo y cuando me estreso, siento como hormigueos. Es un dolor que creo que nunca se va a quitar y que uno tiene que aprender a vivir con eso porque no hay tratamiento que lo quite.

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González pasó por 4 hospitales, incluido el del Trauma.

"Cuando me desperté en el hospital ya yo sabía que había perdido el brazo. Lo primero que le dije a los doctores fue ‘dígame cuándo voy a volver a bucear', porque para mi era como estar en una cárcel, no podía salir", explicó.

Ella reconoce que volvió a nacer, no solo por lo que significó el accidente y la pérdida de su brazo, sino por todo lo que debió aprender de nuevo. Cosas tan básicas como lavarse los dientes o mudarse, ya no eran tan fáciles. Sin embargo, se propuso aprender a nadar con un solo brazo y lo logró.

"Nunca estuve sola, tenía a mi familia, a mis amigos, mi mamá, una exsuegra que se volvió como mi segunda mamá, mi papá. Siempre he tenido gente que me apoya y eso es algo que agradezco mucho", añadió.

Lo único que a mi me hizo salir adelante fue esa sensación de cuando uno está buceando, cuando uno cae al agua y hay unos segundos de silencio, donde solo se escucha el océano y todo está en paz y tranquilo y donde uno empieza a ver tanta vida. Me ponía a ver documentales del mar, que me acordaba que si todavía yo estaba viva era porque hay algo que tenía que hacer en el mundo. 

También reconoce que fue muy difícil, porque hay un proceso judicial de por medio. Hasta el año pasado decidió centrarse en disfrutar cada segundo. Retomó su carrera de Ingeniería Informática, trabaja en una empresa y los fines de semana aprovecha para bucear.

En el Instituto Nacional de Seguros (INS) conoció a una fisioterapeuta que la impulsó, la enseñó a nadar con un solo brazo y a lograr sus objetivos.

Esa funcionaria le presentó a su hermana, quien es diseñadora industrial y la creadora de la prótesis subacuática que Kerlyn tenía en mente y que, se hizo realidad gracias a la ayuda de muchas personas a través de campañas y donaciones. Fue denominada "Tiburón ballena". 

La lección más bonita de todo eso ha sido cómo ver esa imagen exacta a la imagen que yo tenía en mi cabeza, de cómo yo quería ver la prótesis y verla materializada. Eso también demuestra qué tan lejos puede llegar el poder de la mente y lo que es conectar con personas, como Ada, que comprendió también mis ideas y fuimos muy pacientes ambas, porque esto no es algo común. Hicimos todo moldeado en la computadora, en 3D. Ver materializado un sueño es algo muy chiva.

Kerlyn logró sacar su certificación como buceadora, está desarrollando una aplicación para monitoreo de arrecifes y ya cumplió su meta de ir a la Isla del Coco antes de los 30 años.

Aunque la prótesis no es igual que un brazo, yo jamás pensé que tan pronto iba a poder obtener la oportunidad de volver a sentir un brazo que fuera una herramienta para poder hacer cosas bajo el mar, que no simplemente me va a ayudar a guiar un tour de buceo, sino que también me va a ayudar a trabajar en nuestro proyecto de monitoreo de corales. ¡Es algo que que me ilusiona muchísimo!.

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