Instalan equipos de monitoreo para descifrar potencial sísmico en falla de Cartago
Equipo se colocó en terreno para descifrar potencial sísmico en segmento de falla Aguacaliente

(CRHoy.com). Ante el incremento de la sismicidad en las cercanías del cantón central de Cartago, asociado a la falla de Aguacaliente, el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) instaló temporalmente un equipo de monitoreo en la zona para tener mayores insumos sobre la actividad.
En días recientes, se han reportado numerosos movimientos con magnitudes menores a los 3 grados. Una situación que también se presentó en años previos.
Esteban Chaves, doctor en sismología de Ovsicori, explicó que se colocó un nodo sísmico para el registro temporal de la sismicidad.
El equipo se colocó cerca de uno de los segmentos de la falla de Aguacaliente, la cual provocó el terremoto de 6.4 grados registrado en el cantón central de Cartago en 1910.
"Estamos instalando sensores compactos. Lo que se conocen como nodos sísmicos para registrar la microsismicidad. Sismos con magnitudes menores a 3.5 grados, que son esenciales para conocer dónde cambian las propiedades mecánicas de las fallas. Específicamente dónde se está liberando la energía y dónde la placa está acomplada", expuso Chaves.
En la colocación de los equipos también participó la sismóloga Nathalie Chavarría, también de Ovsicori.
"Esto nos permite identificar, entonces, el potencial sísmico en la zona de falla y la magnitud de un posible evento que se pueda dar a lo largo de este segmento de falla. Los nodos o los instrumentos que estamos colocando son compactos, conformados por 3 componentes y de banda ancha. Se utilizan para registro de secuencias sísmicas y réplicas", detalló el sismólogo.
¿Cómo se instalan los nodos? Se efectúa un hueco pequeño en la tierra, se entierra el sismómetro y este se encarga de recopilar datos en un período determinado.
En febrero de 2022, Marino Protti, sismólogo de Ovsicori, explicó que este tipo de sismos, con profundidades no superiores a los 5 kilómetros y magnitudes menores a los 4 grados, son fácilmente percibidos por la población cartaginesa como "retumbos" o "cimbronazos".
"¿Qué esperar? Sinceramente, no podemos decirlo. Realmente hay varios escenarios. Entre ellos, que la actividad ya haya terminado o que se prolongue por unos días más con sismos pequeños. O, inclusive, la posibilidad de que se presente un evento mayor. Todas estas condiciones se han dado en estas y en otras secuencias sísmicas en el país", comentó Protti, en esa oportunidad.
Eso sí, el científico destacó que la mayoría de las secuencias de este perfil terminan sin desencadenar un "evento importante".
"Aunque, sí los han ocurrido en el pasado. Tenemos recuerdos recientes del terremoto de Cinchona, el cual inició con una secuencia premonitora o el mismo terremoto de Cartago de 1910, el cual tuvo mucha actividad sísmica premonitora", acotó.
Según el especialista las secuencias generalmente decrecen en el tiempo sin un movimiento relevante. No obstante, los eventos recientes no tienen ninguna característica para poder identificarlos como "premonitores".
Bajo este contexto, Protti expuso que el único camino es continuar con el monitoreo de la actividad.