Hundimiento en ruta 27: Detectan desplazamiento de 3 metros en cuestión de 5 años
Estudio fotogramétrico comparó realidades de 2017, 2019 y 2022
(CRHoy.com). En un plazo de 5 años, el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) de la Universidad de Costa Rica (UCR) detectó que el hundimiento en el kilómetro (km) 44+500 de la ruta 27, entre San José y Caldera, se desplazó verticalmente unos 3 metros.
Ese es uno de los principales señalamientos contenidos en el informe de evaluación anual, elaborado en diciembre de 2022 y publicado este 18 de enero, que efectúan en conjunto la Unidad de Gestión y Evaluación de la Red vial Nacional (Ugern), la Unidad de Seguridad Vial, el Programa de Ingeniería del Transporte (Pitra) y el Programa de Ingeniería Geotécnica del laboratorio.
Paulo Ruiz Cubillo, geólogo de la Ugern, explicó que para analizar con más detalle la anomalía situada en este punto del corredor vial se efectuó un estudio fotogramétrico con los cambios topográficos registrados en los años 2017, 2019 y 2022.
Los hallazgos arrojaron que el desplazamiento vertical de 3 metros impactó en 2 sitios específicos, uno más hacia el oeste (sentido a Caldera) y uno un poco más hacia el este (cerca de un puente). Estos movimientos se generan a entre 20 metros y 60 metros de profundidad.
"Estos 3 metros en vertical significa que la masa se fue moviendo hacia el Tárcoles, hacia el río, hacia el sector sur. Pero, conforme se movía, también bajaba en altitud. Entonces, eso lo que genera es una disminución en el perfil del terreno, que a partir de los modelos que nosotros pudimos desarrollar detectamos 3 metros.
"Son 3 metros que en el tiempo de medición es bastante. Es una distancia considerable. Tanto que la concesionaria (Globalvía) tenía que estar colocando asfalto, aproximadamente cada semana o cada 2 semanas, para permitir el tráfico y, principalmente se daba, o se da, en la estación lluviosa. Cuando llueve y el agua se infiltra, lo que genera es que los poros del material que hay ahí se saturen y todo se empiece a mover muy fluido. En la estación lluviosa se mueve más", comentó Ruiz, a CRHoy.com
El hundimiento en el kilómetro 44+500 fue descubierto en 2011 por el Lanamme. Es decir, 1 año después de la puesta en funcionamiento de la carretera. Entre 2019 y 2020, hubo un incremento en el deterioro a causa de las estaciones lluviosas de los últimos años.
"Desde 2011 hay referencias de que es una zona inestable. Originalmente, lo que se hizo ahí fue una parte de corte y relleno con un material que no era el mejor. Además de que ya se estaba trabajando en una zona que presentaba un deslizamiento más viejo. Se juntaron estas condiciones y luego empezó a detectarse que había un movimiento en la carretera", describió el geólogo.
Según advirtió el laboratorio en años previos, si se analizan la extensión y la magnitud de los daños en las estructuras geotécnicas y el pavimento, existe un riesgo potencial "alto" de que un colapso interrumpa totalmente la circulación vehicular. Esto podría ocurrir si el desplazamiento es de gran magnitud y hace imposible efectuar acciones mitigatorias a tiempo.
Tras hundimientos reportados en 2017 y 2018 por las condiciones lluviosas en esos años, el concesionario de la ruta, la empresa Globalvía, construyó un muro anclado y una pantalla de pilotes al pie del terraplén como acciones de contingencia.
Pese a ello, el movimiento del terreno continuó y la solución radica en la construcción de un viaducto estimado en $17 millones. Estas obras ya iniciaron, pero podrían estar finalizadas hasta octubre de 2023.
"Luego se empezó a observar que principalmente en invierno, en la estación lluviosa de cada año, era cuando se daban más movimientos. Entonces, en esas zonas el material se fue desplazando, poco a poco, de todo el relleno. Decidieron construir el muro para contener ese movimiento", expuso el geólogo, quien detalló que este esfuerzo fue insuficiente, pues el desplazamiento continuó hasta romper los pilotes.
Lanamme tiene documentados, durante los últimos 12 años, un total de 65 deslizamientos, de los cuales 63 corresponden a deslizamientos de taludes de corte y dos a hundimientos en el terreno que da soporte a la carretera: el que está en el kilómetro 46+780 y el kilómetro 44+500.
Las cifras pueden ser mayores si se toman en cuenta otros eventos no registrados formalmente.
"El tramo que ha presentado mayores afectaciones, de índole geológico-geotécnico, ha sido el tramo 2 (entre Ciudad Colón y Orotina), que se encuentra principalmente en zona de montaña, e históricamente han venido presentando problemas desde la misma apertura en el 2010", detalla el informe.
El documento expuso que estos sitios fueron evaluados en varios informes de años anteriores, mostrando comportamientos similares a lo largo del tiempo, por lo que, "de no contemplar las recomendaciones brindadas en estos informes, es de esperar que algunos de estos problemas persistan, contemplando sobre todo los fenómenos extraordinarios de lluvias que con mayor frecuencia afectan al territorio".
Las obras para el viaducto contemplan un relleno de nivelación del km 44+400 al km 44+500 que permite el paso fluido por la zona. Una vez culminada la fase de la tala de árboles, la concesionaria arrancó con los movimientos de tierra del talud donde irá el nuevo viaducto. Son 260 mil metros cúbicos (m3) que se estarán retirando La nivelación, de 1 metro de espesor, buscará que el paso vehicular sea más fluido durante la construcción del viaducto.