Fundación contra el suicidio nació a partir de la tragedia de una madre
Trabajan en centros educativos y empresas, dando herramientas de prevención

Doña Julio y su esposo crearon la fundación Salvando Vidas (Tomada de Internet)
(CRHoy.com) Doña Julia Woodbridge y su esposo, Raymundo Méndez, lideran desde hace 25 años la fundación Rescatando Vidas, con la que buscan prevenir casos de suicidios en el país.
Su esfuerzo por evitar esta situación que enluta a miles de familias, nació precisamente de un episodio que marcó a doña Julia para toda la vida y que le hizo abrir los ojos para ver una realidad que enfrentan miles de jóvenes.
"La fundación inició sus actividades dos años después de que mi hijo se suicidó, a los 14 años. En esa época no se hablaba del tema y no existía a dónde poder buscar ayuda, lo que hacían era mandarte a un psiquiatra para que te diera pastillas", contó Woodbridge en entrevista con este medio.
Doña Julia reconoce que después de ese momento, al que describe como un dolor "inexplicable", creyó que "que no podía seguir adelante, o que nunca volvería a disfrutar de la vida".
Sin embargo, asegura que comprender el complicado legado del suicidio y cómo hacer frente a un sufrimiento palpable puede ayudar a sanar, sin dejar de honrar la memoria del ser querido.
"Nos dimos cuenta de que había niños y adolescentes que necesitaban ayuda, entonces mi esposo y yo empezamos a trabajar de lleno con la fundación", añadió.
Woodbridge afirma que en ese momento no pudo ver las señales de alerta que su hijo adolescente expresó de diferentes formas, por lo que, con el nacimiento de la fundación, se prepararon para ayudar a familias, profesores y jóvenes a reconocer las señales de alerta y los factores protectores.
"Decidimos estudiar un poquito sobre suicidios, porque no conocíamos mucho. Empezamos a capacitarnos, tuvimos la oportunidad de ir a varios países como Uruguay, Argentina y México, todavía no había nada sobre el tema en el país, era una época muy difícil porque todo era muy tabú", dijo.
Rescatando Vidas se convirtió en la primera fundación en prevención del suicidio en Costa Rica. En la actualidad la integran casi 10 personas, entre representantes de una Junta Directiva, y 3 psicólogos que trabajan en las charlas y capacitaciones que brindan.
Su principal misión es facilitar y brindar alternativas en los campos de la prevención, intervención y toma de conciencia de la violencia en familias, comunidades y centros educativos, brindando acceso a información, recursos, oportunidades y experiencias, de manera que estos contribuyan a disminuir la desesperanza y frustración.
Emociones que -según dice Woodbridge- llevan a la expresión más devastadora de la violencia: el suicidio.
Es por eso que laboran con familias, docentes, líderes y comunidades, para que establezcan una cultura preventiva de las conductas autodestructivas, incluyendo estos casos, haciendo conciencia de los factores de riesgo y enfatizando los factores protectores.
"Nosotros empezamos con habilidades emocionales de cómo hablar, cómo expresarse. Yo siempre he dicho que el suicidio es un mudo hablándole a un sordo, porque ellos no saben hablar, y nosotros no sabemos escucharlos.
Tenemos que aprender a escuchar a nuestros hijos, e incluso a los amigos de ellos y a cualquier adolescente que se acerque. Así empezamos a trabajar, con una estrategia que le llamamos el triángulo de la vida, que son padres, profesores y jóvenes", aseveró.
Son más de 200 muchachos por año a los que este esfuerzo del matrimonio Woodbridge-Méndez, ha impactado a lo largo de estas más de dos décadas, visitando centros educativos e incluso empresas en las que buscan extender su misión.
"Para mi esposo y para mí, nos queda la satisfacción y la bendición de haber abierto una brecha sobre este tema. Ahora se habla y se conoce más. Hay muchos lugares donde pedir ayuda y es una de las cosas que nos alegra", explicó.
Doña Julia envía un mensaje para que los padres de familia les pongan atención a sus hijos y no disimulen ante las conductas que estos presentan y que pueden significar señales de alerta. También para que los jóvenes no duden en transmitir sus sentimientos y emociones, y buscar ayuda en caso de necesitarla.
Para continuar con su labor, Woodbridge menciona que la fundación necesita del apoyo de la empresa privada que colabore con el esparcimiento de su misión de prevenir estos lamentables casos que enlutan a muchas personas.
Si usted quiere sumarse al trabajo que efectúa Rescatando Vidas, puede comunicarse al número 2273-0381 o al WhatsApp 8715-0551.
"Como personas que hemos experimentado esto en carne propia, queremos compartir información valiosa porque el suicidio es prevenible", concluyó doña Julia.



