Fiscalía confirma que guarda declarará por crimen de María Luisa Cedeño
Botones fue señalado por compañeras por entablar contacto con huéspedes y tener relaciones sexuales con estas

(CRHoy.com) El fiscal adjunto de Pérez Zeledón, Édgar Ramírez, confirmó este miércoles que el exguarda de seguridad de La Mansión Inn, Cristhofer Castro, declarará en el juicio por el crimen de María Luisa Cedeño.
Su deposición en el debate será como testigo, indicó el representante del Ministerio Público a CRHoy.com.
La participación de Castro, quien además fungió como botones, ha despertado interés de las partes dado las revelaciones que han surgido en las últimas semanas sobre el mismo, durante el interrogatorio de excompañeros de trabajo y su patrono Harry Bodaan, que figura como acusado junto al administrador Luis Carlos Miranda y el bailarín Teodoro Herrera.
"La Fiscalía realmente ha realizado todo un esfuerzo y toda una estrategia para localizar a todos los testigos de cargo. Entre ellos está Cristhofer, que trabajaba como guarda de seguridad en el momento en el que se dieron los hechos. Sí es localizable y sí va a declarar, de acuerdo con toda la dinámica que ya teníamos establecida", comentó Ramírez.
Actualmente, el guarda reside en Estados Unidos, según ha trascendido en el contradictorio y han repetido los defensores. Pese a esa circunstancia, el representante del órgano acusador señaló que no se ha definido si su deposición se hará a través de una teleconferencia o si estará trasladándose hasta Costa Rica.
Si bien Bodaan reconoció que Castro le alertó de un comportamiento extraño de Herrera, relacionado con su deambulación por los pasillos del hotel la madrugada del 20 de julio de 2020 (cuando ocurrió el asesinato) y el supuesto robo de cervezas de las cámaras de refrigeración del bar de La Mansión Inn; lo cierto es que dos deponentes -excompañeras de trabajo- lo señalaron por los contactos que establecía con huéspedes, a las que les escribía por redes sociales y -en apariencia- convencía para que lo dejaran entrar a sus cuartos para tener relaciones sexuales.
La exmucama Dinia Guerrero indicó que llegó a recibirse una queja de un cliente por los actos del exempleado con su pareja y agregó que este había sido reportado por una compañera por presunto acoso sexual. La exgerente de Operaciones, Daniela Ceciliano, apuntó, en cambio, que en una reseña en TripAdvisor un usuario también hizo señalamientos sobre el botones, y abonó que a él se le abrió un proceso por el supuesto acoso, pero resaltó que este, en principio, no estaba dirigido contra Castro.
Otro punto en el que han enfatizado las partes y los testigos es la rivalidad que este mantenía con el bailarín, por la atención del expropietario del alojamiento turístico; esa competencia lo llevó incluso -según adujo a Ceciliano- a sacar una llave para vigilar a Herrera desde el balcón de la habitación 18. Bodaan resaltó que para él, el exguarda era "brocha" y que por eso no era de su entero agrado.
Cuestionado sobre si en algún momento el exempleado del alojamiento turístico tuvo la condición de sospechoso, el fiscal respondió: "En la investigación no ha tenido esa condición porque no habían elementos para poder determinar esa situación, sobre todo porque su participación ha sido más como testigo".
El defensor del empresario, Hugo Navas, descartó el 25 de noviembre anterior ante consulta de este medio que su representado conociera sobre si Castro tenía o no relaciones sexuales con huéspedes, y si este había sido denunciado por acoso. "Dice que ni se imaginaba que esto estuviera sucediendo. De las dos cosas desconocía", señaló.
Tanto Navas como el abogado de Luis Carlos Miranda, Érick Gatgens, apuntaron a la necesidad de aclarar circunstancias surgidas en torno al botones. "A mí me parece que la Fiscalía lo dejó por fuera, pero a mí me parece que tiene responsabilidad en esto. Me da mucho que pensar que este hombre esté involucrado en este crimen", dijo el primero de los juristas.
Desde la representación de la familia de la víctima, a cargo de los abogados Juan Marcos Rivero y Alfonso Ruiz, apuntar la atención sobre una persona que no está en el país no es más que una "cortina de humo".
"Venirle a atribuir la responsabilidad ahora se convierte, incluso, en una circunstancia irresponsable. Es que de Cristhofer hubo prueba técnica para acreditar si estuvo o no participando. No hay elementos filosos, no hay ADN, no hay circunstancias que lo vinculen con el proceso, más que su comportamiento con los huéspedes. No podemos decir per se que esa circunstancia es suficiente para declararlo culpable de un asesinato", aseguró el querellante Ruiz.
En igual sentido se pronunció el actor civil Rivero: "No creo que haga absolutamente ninguna mella en teoría del caso que sostiene la parte acusadora en el sentido de que los señores que están acá fueron los responsables del homicidio horroroso que estamos conociendo".
Hasta la fecha se han recibido 23 testigos de 66 anunciados por las partes. El contradictorio en principio está señalado hasta el 28 de febrero de 2023.