Fe le ganó al miedo: Amanda sobrevivió al cáncer de mama a sus 24 años
Joven mantuvo su fe intacta.
(CRHoy.com) Amanda Fiatt es una joven de 25 años, quien sobrevivió al cáncer de mama a sus 24 años.
A días de haber comenzado con su primer restaurante, Fiatt fue diagnosticada con cáncer, que de hecho para los mismos médicos era una situación inesperada por ser tan joven.
Me diagnosticaron porque yo siempre voy a la ginecóloga en enero y cuando me estaba haciendo el auto examen me sentí una pelota como de 3 dedos, ya estaba muy grande. Como me dolía asistí con la doctora, pero ella me dijo que no era nada, que estuviera tranquila.
En mi familia ha habido personas con cáncer, entonces he tenido el chip de cáncer de mama en la cabeza", contó.
Según contó Fiatt a CRHoy.com, pese a que la doctora le dijo que no era nada grave (porque el cáncer de mama no duele y ella estaba muy joven, era poco probable), ella insistió en hacerse un ultrasonido. Dicha decisión iba a determinar su diagnóstico.
"Cuando me diagnosticaron yo no me asusté. La mayoría de las personas escuchan cáncer y asumen que se van a morir. Como en mi familia varios tuvieron cáncer yo pensé como: va a ser horrible, yo puedo superarlo y vamos a salir adelante.
Yo soy muy optimista en general, entonces no, no me asusté, o sea lo que sí me dolió mucho fue que el doctor me dijo que probablemente me tenía que quitar los dos pechos y eso significa que no puedo dar de amamantar cuando tenga hijos, entonces eso sí me puso muy triste, porque mi anhelo más grande en la vida siempre ha sido casarme y tener hijos", agregó la joven.
La noticia impactó mucho a su familia, sin embargo, el optimismo, la resiliencia y la fe de la joven hizo que su proceso estuviera más lleno de luz que de oscuridad y negatividad.
Fue muy emotivo porque todos se alteraron, y yo estaba como tratando de calmar a todo el mundo (la familia), nunca tuve como miedo de morirme, si se me pasó por la cabeza que era una posibilidad.
Yo soy muy creyente, entonces le entregué todo a Dios y le dije: Diosito yo te doy todo, te doy mi estrés, mi preocupación, mi miedo y yo acepto todo, dame nada más paz, sabiduría, fuerza y fe, y yo voy a aceptar tu voluntad, sea la que sea, si yo me tengo que morir joven está bien", contó Amanda.
Mujer emprendedora
Cuando Amanda emprendió fue cuando también la diagnosticaron con cáncer, pero su fe en Dios y positivismo la mantuvieron en firme y con ganas de alcanzar sus más grandes sueños.
"Yo siento que mi vida siempre ha sido muy bendecida. Entonces, si yo le acepto todo lo bueno a Dios, ¿por qué no lo voy a aceptar lo malo también? Y simplemente traté como de encontrarle un propósito a mi diagnóstico", contó.
Según cuenta Amanda, su negocio continuó y ella siguió yendo la mayoría de los días, no se rindió.
"Gracias a Dios solo me hicieron la mastectomía, o sea, me quitaron todo el pecho y el pezón del lado izquierdo, entonces cuando me hicieron la mastectomía estuve en cama como una semana y ya después volví a trabajar", añadió.
Ejemplo de resiliencia
Amanda logró vencer el cáncer a sus 24 años, actualmente se dedica a sus restaurantes y a dar charlas motivacionales a grupos.
Seguí con el emprendimiento, abrí otro restaurante (la idea es seguir abriendo más negocios).
Me dedico a dar charlas para empresas, contando pues mi historia, mi testimonio de este caso tan único y particular. Para mí es importante que ellos vean como un caso de éxito y que la vida sigue y que la vida pues es muy bonita después del cáncer. Es importante hacerse el autoexamen y conocerse, conocer el cuerpo de uno", expuso la joven.
Fiatt añadió que, si alguna persona está pasando por una situación similar, pues que se permita a sentir todo lo que deba sentir.
"Si alguien está pasando por eso ahorita, pues yo le diría que llore, grite y se permita sentir lo que tenga que sentir. Está bien sentir eso, pero que después se limpie la cara y ponga la cabeza en alto y agradezca siempre por todo.
En todos los momentos, por más oscuros que sean, siempre se puede ver el lado positivo. Siempre hay que buscarlo y a veces no es tan fácil, pero uno siempre puede agradecer por algo. Si son creyentes, les diría que se aferren a Dios y que suelten todo, porque hay cosas que no se pueden controlar", concluyó.
Amanda, actualmente, disfruta su vida, su día a día y agradece a la vida por la segunda oportunidad que tiene.
En este momento es una mujer comprometida, continúa dando todo su amor a sus restaurantes y se mantiene en pie para llevar su testimonio a muchas personas.









