Estudiantes en Desamparados esperan colegio desde 2019
Obra está paralizada desde el 2019 de acuerdo a las bitácoras del CFIA
(CRHoy.com) Desde el 2019 más de 500 estudiantes de secundaria de la Unidad Pedagógica Sotero González, ubicada en Desamparados, San José, están esperando que les terminen de construir el colegio que están necesitando desde hace años, ya que la población llegó al punto de que la institución ya no puede seguir recibiendo a los estudiantes.
"Nosotros ahorita somos unidad pedagógica, eso quiere decir que tenemos estudiantes de secundaria hasta noveno y ahorita la matrícula en tercer ciclo es de 513 estudiantes, imagínense usted que un colegio tiene menos matrícula que nosotros, entonces este ya no se puede absorber la población de tercer ciclo en la institución que yo dirijo (…) por eso es que se está segregando la parte de colegio de la de la unidad pedagógica, entonces en el momento en que ese colegio, Dios primero ya se termine, la parte completa de secundaria se traslada a ese y nosotros quedamos hasta el segundo ciclo", explicó Martín Guzmán, director de la Unidad Pedagógica Sotero González.
Una unidad pedagógica es un centro educativo que recibe estudiantes que se encuentran en I, II y III ciclo, es decir, primaria y secundaria hasta el noveno año. De acuerdo con Guzmán, el problema de capacidad locativa se presenta por la poca oferta educativa en secundaria que tiene la comunidad de San Juan de Dios de Desamparados.
Inicio de construcción en 2018
La construcción del centro educativo inició en el año 2018 con el fideicomiso del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), de acuerdo con el Informe Final de labores "CR-L1053: Construcción y Equipamiento de Infraestructura Educativa", el proyecto constructivo estuvo a cargo del consorcio JCB-Rock Constructions.
En el informe final de la Unidad Ejecutora del Programa (Consorcio CALVI+FSA) se detalla que este proyecto era el más grande que tenían por ejecutar entre 103 centros educativos que estaban dentro del "Fideicomiso Banco Nacional-Ministerio de Educación Pública ley No 9124".
"Desde septiembre del 2019 se detectó una importante reducción en el avance y en el personal que hay en la obra. Debido a esta alerta, se programaron reuniones semanales con el representante del Consorcio para darle un mayor seguimiento a su obligación de ponerse al día con el proceso constructivo", se señala en el informe.

Nuevo centro educativo se ubicará en San Juan de Dios de Desamparados. Foto: Municipalidad de Desamparados.
El proyecto constructivo del colegio dio inicio en el 2018, y la entrega de la obra estaba prevista para ser terminada en diciembre del 2019; sin embargo, para el de octubre se presentaron reportes de un desfase de aproximadamente 9 semanas, lo cual sepultaba toda posibilidad de que se culminara la construcción en tiempo y forma para el 2019.
"Ya no se evidenciaba la posibilidad de concluir la obra faltante para diciembre como se indicó, aunque si existía una alta posibilidad de terminar dentro del plazo de la Ley que existía para ese momento, 23 de junio del 2020", se expone en el documento.
La falta de liquidez del Consorcio aumentó, llegaron al punto que tuvieron problemas para enfrentar su responsabilidad contractual con el personal que tenían en el sitio y el avance de las obras en su última etapa se redujo al mínimo.
"No les fue posible que proporcionaran recursos al proyecto para reactivar las actividades, y así no hubo forma de que pudieran cumplir con el plazo de ejecución. En diciembre del 2019, la Firma de Supervisión contratada por el fideicomiso deja constancia en la bitácora del CFIA que el proyecto se encuentra paralizado", se detalla en el informe.
Obras en el limbo
De acuerdo con Unidad Supervisora del Programa (USP), a cargo funcionarios del Ministerio de Educación Pública (MEP) "la fecha de rescisión contractual bajo las políticas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se comunicaron el 03 de julio, 2020 con vigencia a partir del 06 de julio, 2020".
Según la UPS ante el incumplimiento del consorcio, el fideicomiso tomó la decisión "de rescindir el contrato bajo las políticas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)".
Actualmente, el MEP dispone de ₡15.555 millones para poner en ejecución siete proyectos entre los que se encuentra este centro educativo, el monto fue aprobado en el V presupuesto extraordinario de la República, en el 31 de agosto de 2021.
Pese a que ya se cuenta con un presupuesto para retomar las obras, aún no se sabe cuál será la empresa que retomará el proyecto, así lo indicó la USP a CRHoy.com.
"Eso no está definido a la fecha (en referencia a la empresa que se encargaría de la obra), debido a que está en proceso de contratación pública", detallaron por parte de la USP, además indicaron que retomarán las obras para el mes de julio de este año y tienen previsto entregarla a finales del primer semestre 2024.
¿Qué pasó con el consorcio señalado?
De acuerdo con el informe final de la UEP del fideicomiso, la licitación de la obra la ganó el consorcio formado por las empresas JCB y Rock Construtions. La adjudicación del proyecto se publicó en el diario oficial La Gaceta el viernes 5 de mayo del 2017, para ese entonces, Juan Carlos Bolaños aparecía como apoderado y firmó un contrato con el Banco Nacional (quien administró el fideicomiso) donde se detalló que la obra tenía un valor de $7.754.626.58 millones.
De acuerdo con declaraciones de Lourdes Fernández, directora de la Dirección de Fideicomisos del Banco Nacional, para setiembre del 2017, Bolaños cedió los derechos económicos del contrato al Grupo Asesor Terranova S.A.
Este medio de comunicación consultó a Juan Carlos Bolaños sobre la separación del consorcio y su opinión en la mención de JCB en el informe final, Bolaños expresó lo siguiente: "Nunca he participado del proyecto, ni en la administración, ni en la constitución. Ni yo ni mis representadas. Desde el inicio de las obras, cedí todos mis derechos que de dicho consorcio se derivaban, a fin de no formar parte de la ejecución de las obras".
CRHoy.com intentó contactar vía telefónica a la segunda empresa del consorcio, Rock Constructions; sin embargo, no se contestaron las llamadas.