Este es el patrimonio neto que dejó Francisco tras su muerte
Su cuerpo será enterrado en la Basílica Santa María la Mayor en Roma
$100 de patrimonio personal dejó el papa Francisco al momento de su muerte. El sumo pontífice falleció a los 88 años, el pasado 21 de abril, tras sufrir un ictus cerebral y un problema cardiovascular irreversible.
El líder de la Iglesia Católica no poseía propiedades, inversiones ni cuentas bancarias a su nombre, según informó el sitio Celebrity Net Worth.
Francisco centró su labor en el servicio espiritual, el cual no aceptó por interés económico. Mientras tanto, la Santa Sede sufragaba sus gastos personales y los relacionados con viajes y escolta de seguridad.
Conviene destacar que el sucesor de Pedro se instaló en un departamento en la Casa Santa Marta, y no en el Palacio Apostólico, residencia tradicional de los papas una vez asumido el cargo en el Vaticano.
Incluso, el papa Francisco portó como pectoral su cruz de hierro, misma que utilizó durante los últimos 27 años, periodo que coincidió con su nombramiento como obispo.
El funeral del papa Francisco se celebrará el sábado 26 de abril, a las 10:00 a. m., hora de Roma (2:00 a. m., hora de Costa Rica). Sus restos mortales descansarán en la Basílica Santa María la Mayor, en la capital italiana.
En su testamento, escrito el 29 de julio de 2022, el argentino manifestó una actitud austera y comprometida con el acompañamiento a las comunidades más pobres.
Este fue su testamento:
En el Nombre de la Santísima Trinidad. Amén.
Sintiendo que se acerca el ocaso de mi vida terrena, y con viva esperanza en la Vida Eterna, deseo expresar mi voluntad testamentaria solo en cuanto al lugar de mi sepultura.
Mi vida y mi ministerio sacerdotal y episcopal los he confiado siempre a la Madre de Nuestro Señor, María Santísima. Por tanto, pido que mis restos mortales descansen esperando el día de la resurrección en la Basílica Papal de Santa María la Mayor.
Deseo que mi último viaje terrenal termine en este antiquísimo santuario mariano, al que acudía en oración al inicio y al final de cada Viaje Apostólico, para encomendar confiadamente mis intenciones a la Madre Inmaculada y agradecerle sus dóciles y maternales cuidados.
Pido que se prepare mi sepulcro en el nicho de la nave lateral entre la Capilla Paulina (Capilla de la Salus Populi Romani) y la Capilla Sforza de la citada Basílica Papal, como se indica en el anexo adjunto.
El sepulcro debe estar en la tierra; sencillo, sin decoración particular y con la única inscripción: Franciscus.
Los gastos para la preparación de mi entierro serán cubiertos por la suma del benefactor que he dispuesto, que será transferida a la Basílica Papal de Santa María la Mayor y para la cual he encargado las oportunas instrucciones al Arzobispo Rolandas Makrickas, Comisario Extraordinario del Capítulo Liberiano.
Que el Señor dé una merecida recompensa a quienes me han amado y seguirán rezando por mí. El sufrimiento que se hizo presente en la última parte de mi vida lo ofrecí al Señor por la paz mundial y la fraternidad entre los pueblos.