Esta es la aeronave en la que DEA se llevará a Macho Coca y a Compadre

Avión en el que serán trasladados a Nueva York Macho Coca y Compadre

Un aeronave Beechcraft King Air 350C matrícula N387SC es la que utilizará la Administración de Control de Drogas (DEA) para llevar a Nueva York a dos narcotraficantes de alto perfil: Gilbert Bell "Macho Coca" y Gabriel Lozano "Compadre".

Se trata de un aeronave bimotor con capacidad de 10 pasajeros, un tipo de jet regularmente utilizado por agencias gubernamentales estadounidenses para este tipo de misiones debido a su gran autonomía, capacidad de operar en pistas cortas y facilidad para ser equipado con sistemas de vigilancia.

La aeronave aterrizó en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría ayer cerca de las 2:00 p.m. proveniente del aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood (FLL) en Florida.

Su destino será en Nueva York, donde la Corte del Distrito Sur aguarda por ambos costarricenses en sus momentos finales de extradición afrontarán cargos por narcotráfico internacional.

En estos momentos se ejecuta el acto de entrega de las autoridades nacionales a los agentes de la DEA que se encargarán de la custodia, así como de los trámites especiales de migración necesarios.

Bell Fernández es un empresario pesquero limonense de 63 años considerado por las autoridades como uno de los principales capos del narcotráfico del Caribe costarricense.

A lo largo de los años pasó de mantener un perfil de respetado comerciante en Limón a ser catalogado por el gobierno de los Estados Unidos como un importante líder criminal.

El tribunal neoyorquino lo requiere por presuntamente liderar una organización criminal encargada del acopio, logística y distribución de grandes cargamentos de cocaína desde Costa Rica hacia suelo estadounidense. Como parte del acuerdo de extradición, EE. UU. garantizó que no se le aplicará la pena de muerte ni condenas perpetuas.

Lozano Bonilla, también como "Papá Chaves" por referirse así al exmandatario Rodrigo Chaves, es un narcotraficante de origen colombiano y nacionalizado costarricense de 53 años señalado de coordinar operaciones de tráfico internacional de drogas a gran escala desde Venezuela y Colombia hacia Norteamérica.

En suelo costarricense se le señala como el presunto cabecilla de una organización criminal desarticulada en la investigación conocida como el Caso Corona. Esta red se dedicaba a procesar cocaína para convertirla en estado líquido, camuflarla con colorantes dentro de botellas de refrescos.

Durante las intervenciones telefónicas judiciales de su caso, trascendió que Lozano se refería de forma comprometedora al entonces mandatario bajo el apodo de "Papá Chaves".