“Voilá!” El emotivo corto con el que un tico llega a los estudios de Disney
La imaginación y la ilusión del pequeño Oliver le permiten adentrarse en universo de magia y fantasía que terminará por plasmar en un regalo único para su ser más querido.
Esta es, a grandes rasgos, la historia de "Voilá!" un corto del programa de internados de Disney Animations en el que participaron 5 talentosos jóvenes, uno de ellos costarricense.
Se trata de Alexander Rivera, un josefino de 27 años, quien está en la etapa final de la carrera de Animación Digital, en la universidad Véritas y cuyo talento se decanta por la creación de personajes tridimensionales.
"La animación digital tiene muchas especialidades. Tiene una parte que es muy técnica y otra que es muy artística. Mi especialidad es la animación de personas en 3D", explicó.
Entre junio y agosto pasado, este joven participó en un programa que le permitió conocer a profundidad tanto el software como el estilo de trabajo de Disney Animation, una de las empresas líderes en la creación de contenido de entretenimiento para todas las edades.
Esta no fue su primera experiencia, 2 años antes también participó en un internado con Disney Research. Para llegar ahí, llenó un formulario por Internet, subió su portafolio de trabajos y espero por los resultados. Un correo electrónico le notificó que finalmente fue escogido y así comenzó una aventura que se extendió por 3 meses.
Desde ese primer regreso al país, Rivera ha compaginado sus estudios con su trabajo en el estudio Herald Entertainment, donde se desarrolla el primer largometraje 3D hecho en su totalidad en Costa Rica.
De la imaginación a la animación
La historia de Voilá empezó con la reunión de 5 jóvenes, desconocidos hasta ese momento: Chrisy, Felicia, Casey, Hanna y Alexander, el tico.
Una lluvia de ideas les permitió imaginar la historia que querían contar con Oliver, el pequeño niño que preparaba una "obra de arte" para su mamá.
La intención de todos fue la de contarla desde los ojos del infante: cómo él visualizaba su dibujo desde la imaginación más pura.
"En el corto exploramos la conexión entre el mundo real y el mundo fantástico. Por eso en el inicio no se revela toda la pintura, queríamos que la audiencia se preguntara si esto era real. Queríamos comunicar cómo se sumerge el artista en su interior y tiene una transición hacia un mundo real", reiteró.
Rivera resaltó su participación como animador desde el momento cuando el chico piensa que su obra está lista y hasta el momento en el que llega frente a su mamá.
"Esto significa la duda que tiene cada artista ante su propia obra", dijo.
– ¿Se vieron ustedes reflejados en el niño?
"Totalmente. Todos hemos dibujado, todos hemos llevado dibujos a nuestra mamá. El arte siempre ha estado en nuestros sueños", respondió.
Este animador gráfico también comparó el momento con la duda que sintió su grupo de trabajo al presentar el proyecto terminado ante el departamento de animación. "Presentar este trabajo era como la mejor noticia que nos habían dado, pero ¿les iba a gustar? Para mí ese momento fue muy especial, porque salió muy bien", relató.
Uno de los sueños de este costarricense es seguir creciendo y algún día tener una experiencia similar con los estudios Pixar.
El corto preparado por los 5 jóvenes fue colgado por Disney Animation el miércoles pasado en la página de Facebook dedicada al desarrollo profesional:
https://www.facebook.com/DisneyAnimationCareers/videos/1100926096733828/




