Viuda de actor que murió en Costa Rica vive una disputa legal por la herencia

Malcom-Jamal Warner y su esposa, Tenisha Warner.
El 20 de julio de 2025, el actor estadounidense Malcolm-Jamal Warner murió en una playa costarricense a los 54 años. Ahora, un año después de su muerte, su esposa, Tenisha Warner, compartió su duelo en un programa en vivo y habló sobre las disputas legales que ha enfrentado con su suegra.
Según informó el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), la familia se encontraba en Playa Grande de Cocles, en Limón, cuando Malcolm-Jamal fue víctima de un accidente acuático. La causa de muerte del actor se determinó como ahogamiento debido al fuerte oleaje en la playa.
Como informó el medio internacional ABC, el actor se encontraba nadando con su hija, de ocho años, cuando ocurrió el incidente. Dos surfistas costarricenses lograron rescatar a la niña, quien luchaba contra las olas. Mientras tanto, un salvavidas sacó al actor del agua, pero, pese a las acciones de los equipos de rescate y de la Cruz Roja Costarricense, no fue posible salvarle la vida.
Recientemente, Tenisha demandó a su suegra, Pamela Warner, por un presunto incumplimiento de compromisos financieros y por el manejo del patrimonio de Malcolm-Jamal. Pamela era quien administraba el patrimonio del actor y, entre los reclamos de la viuda, se encuentran:
- $1 millón de un seguro de vida que, según la demanda, debía beneficiar a Tenisha.
- Aportes a una cuenta Roth IRA.
- Pagos anuales de $16.000.
- Un salario mensual de $5.000 por el trabajo que Tenisha realizaba como asistente y jefa de personal de su esposo.
No obstante, Tenisha afirma que, antes de la muerte de su esposo, él tenía la intención de actualizar su testamento y organizar su patrimonio para proteger económicamente a su familia.
En una entrevista con Gayle King para el programa CBS Mornings, realizada con motivo del primer aniversario de la muerte del actor, Tenisha habló entre lágrimas sobre la pérdida de su esposo y aseguró que todavía siente un profundo dolor.
Tenisha contó que el día de la muerte de Malcolm-Jamal fue el peor de su vida y que incluso tiene recuerdos fragmentados de lo ocurrido.
"Lo más difícil del duelo es que la gente sigue adelante, pero para nosotras —como su esposa e hija— no existe el seguir adelante", expresó. "Se trata de avanzar con él y de vivir con su recuerdo; él siempre formará parte de nuestro día a día y no hay ni un solo momento… en el que no me sienta afectada".
También expresó que ahora debe criar sola a la hija de ambos y que continúa impulsando iniciativas para mantener vivo el legado de su esposo y ayudar a niños a enfrentar dificultades emocionales.