El presentador Omar Cascante vivió momentos de angustia la tarde de ayer cuando su hijo Santiago, un bebé, se atragantó mientras comía una galleta pequeña cuando la familia se encontraba en un río.
En un momento, un pedacito de la galleta quedó atorado en la garganta del menor, quien empezó a toser. Al inicio, la reacción parecía normal, pero segundos después la situación empeoró.
Según relató Cascante, la tos del bebé se transformó en incomodidad y miedo, mientras Santiago luchaba por respirar. La escena generó pánico entre la familia: los abuelos, la madre del menor y el propio Cascante.
El periodista decidió mantener la calma y comenzó a darle palmaditas más fuertes al bebé. Aunque Santiago respiraba, no lo hacía con normalidad, lo que evidenciaba que algo seguía obstruyendo sus vías respiratorias.
En medio de la tensión, el padre de Cascante hizo una oración en voz alta. Cascante continuó actuando: abrazó a su hijo contra el pecho, lo levantó y aplicó presión con cuidado, intentando recordar procedimientos que había escuchado en entrevistas previas.
Pocos segundos después, el pedazo de galleta salió y el bebé logró respirar con normalidad.
Cascante calificó el episodio como uno de los momentos más aterradores de su vida, pero también de profunda gratitud, al confirmar que su hijo se encontraba bien y fuera de peligro.
El periodista compartió la experiencia como un testimonio personal de fe y agradecimiento, al señalar que Santiago está bien y que la situación pudo haber tenido un desenlace distinto. También afirmó que, para él, la oración nunca es en vano y que hoy agradece que su hijo esté a salvo.
"Hoy doy gracias a Dios porque Santiago está bien, porque la historia pudo ser muy diferente y porque una vez más confirmo esto, orar nunca es en vano", compartió.