Ricardo Azarcoya, fotógrafo de Nat Geo: “Hasta el último día estaré con la cámara”
Su amor por la fotografía surgió cuando era niño.
Ricardo Azarcoya, el fotógrafo mexicano de National Geographic, estuvo de visita en Costa Rica el viernes 16 y sábado 17 de febrero para dar unas charlas en el Centro Cultural Costarricense Norteamericano, en las cuales contó sus experiencias como fotógrafo documental.
Este medio tuvo la oportunidad de conversar con Azarcoya para conocer más sobre su vida y su experiencia a través de la lente de la cámara.
Su amor y pasión por la fotografía surgió desde que era niño cuando su papá trabajaba en Televisa como ingeniero en telecomunicaciones.
"Fíjate que tuve una influencia muy grande que es mi papá porque es ingeniero en telecomunicaciones y siempre trabajó en una empresa muy grande de televisión en México que es Televisa. Pues él estaba en los estudios de grabación donde pasaban las noticias y se hizo muy aficionado a la fotografía", contó el mexicano.
"Entonces, durante muchos años de mi infancia convivía con mi papá tomando fotos de las fiestas de cumpleaños, de Navidad, etc y la cámara me llamaba mucho la atención. Ese fue mi primer acercamiento", añadió.
Azarcoya comentó que a él le regalaron su primera cámara cuando cumplió 9 años, pero no recuerda la primera fotografía que tomó con ella.
Cuando ya era adulto, entró a una escuela de fotografía a estudiar y tener más conocimiento en cómo capturar mejor las imágenes.
"Ya han sido 23 años desde el día que me gradué como fotógrafo y ha sido una aventura", dijo.
El fotógrafo compartió que él se desconecta de todo lo que pasa a su alrededor y se conecta con la cámara.
"Yo creo que la forma en la que vemos el mundo a través de la cámara y sin la cámara es totalmente distinta (…) me siento otra persona, es como algo mágico que pasa ahí, pero me desconecto de todo lo que pasa alrededor. Simplemente existe lo que estoy viendo, ese fotograma que quiero capturar", comentó.
"Creo que hasta el último día de mi vida estaré con la cámara en la mano", expresó.
El momento en que se enamoró del fotodocumental
Azarcoya contó que el momento que lo hizo caer en cuenta que su destino era ser fotógrafo documental fue el funeral del Papa Juan Pablo II en el 2005.
"Mi punto más decisivo para entenderlo fue en el año 2005 cuando se muere el Papa Juan Pablo II. Pude ir al Vaticano para documentar el funeral, pero en ese momento todavía no me consideraba un storyteller, simplemente era un fotógrafo en desarrollo", dijo.
"Simplemente, estaba haciendo fotografías, pero no estaba contando una historia. Cuando regresé a México, me di cuenta de que había hecho un registro visual de lo que estaba pasando (…) Ese fue el shock de decir: ‘Ok, creo que ya entendí'", recordó.
El fotógrafo comentó que le gusta narrar y darle memoria a la historia por medio de la imagen.
"Hay una frase que me gusta mucho que dice: ‘Escribir correctamente es el único recurso de un escritor que no tiene nada que decir' y si lo movemos en la fotografía me gusta aún más porque dice: ‘Fotografiar correctamente es el único recurso de un fotógrafo que no tiene nada que decir'", indicó.
"Eso es bien importante porque si lo único que puedes hacer es fotografiar correctamente, pero tú estás contando nada, no tienes nada que decir realmente. Le estás haciendo honor a la imagen narrativa y a la fotografía. Mi forma de definir la fotografía es fotografiar y darle memoria a las historias que pasan afuera para hacernos mirar hacia adentro", agregó.
La fotografía más memorable
El mexicano recordó el momento más impactante para él como fotógrafo: Cuando fue a la Selva del Darién y capturó a unos jaguares con otro colega.
"Si tengo que escoger algún momento más que una fotografía, algún momento, es la captura de un par de jaguares en Panamá en la Selva del Darién", dijo. "Fue un momento muy bonito".
"Fue la primera captura de jaguar en la historia de Panamá la hice con un amigo mío, que también es explorador de National Geographic y es biólogo también, se llama Ricardo Moreno", comentó.
Azarcoya recordó ver a su amigo llorar de la emoción porque cumplió su sueño de empezar a proteger a los jaguares.
"Y yo tener la cámara y capturarlo para mí fue un momento único", indicó.
El mensaje del fotógrafo
El fotógrafo mexicano expresó que la fotografía es su maestra de vida, ya que todos los proyectos que realiza le deja una enseñanza, por ejemplo, vivir sin miedo y sin estrés.
"Una vez que decides dar ese paso adelante de la línea del miedo, todo es más fácil, todo es felicidad", señaló. "La fotografía me ha enseñado a atreverme, a hacer las cosas, a no sobre pensar las cosas".
Azarcoya comentó que la segunda cosa que también le enseñó es ser más amable, respetar, ser honesto y tener ética.
"Lo que te tienes que preocupar es por seguir la lista del cero talento y esta lista es gratis", indicó.
"La lista del cero talento es ser amable, respetar a las personas, hablar correctamente, ser honesto tener ética, levantarte temprano, querer a tus papás, ayudar a un extraño todos los días. Es construirte a partir de valores que no cuesta nada. De esta forma te van a hacer una persona indestructible", señaló
