“Ni mojigatería barata, ni sumisión”: Medio colombiano defiende a Shakira con fuerte editorial
"Su impertinencia como arrogancia son directamente proporcionales a su falta de empatía o comprensión", dice comunicadora.
(CRHoy.com) Mientras medio mundo defiende a Shakira por plasmar en una canción su coraje contra Piqué, el restante se ha dedicado a atacarla y a recordarle que tiene dos niños que sufren por la separación y que es hora de que pase la página.
Por eso, Ericka Fontalvo, directora del medio colombiano, El Heraldo, salió en defensa de la artista con un editorial que fue compartido por la colombiana la mañana de este viernes.
En pocas palabras, la comunicadora señala a quienes se rasgan las vestiduras y le dicen a Shakira cómo debe manejar su dolor o qué debe hacer para superar su sufrimiento en privado sin llevarse por delante a quienes no tuvieron compasión ni piedad con ella.
"Tanto su impertinencia como arrogancia son directamente proporcionales a su falta de empatía o comprensión para reconocer e identificarse con quien ha sido capaz de sublevarse contra el dolor, la mentira y la humillación", recalcó.
Pero no es solo porque sea Shakira, Fontalvo dice que todos aquellos que fungen como "policías de buenas costumbres" se equivocan.
"Deberían enterarse de una vez por todas que hace rato quedaron atrás los tiempos del fariseísmo en los que los trapos sucios se lavaban en casa. Al que le caiga el guante que se lo achante como mejor pueda. Ni mojigatería barata, ni sumisión frente al machismo de una sociedad que cancela a las mujeres", enfatiza.
También señala que en cada frase, Shakira demostró su arte y con ello se puede ver su admirable resiliencia, así como su rabia, tristeza y frustración:
"-¿Qué mujer en su caso no las sentiría?– la traición de su ser más amado y en el que confiaba plenamente: el exfutbolista Gerard Piqué, compañero de los últimos 12 años de su vida y padre de sus 2 hijos. Sí, el novato al que le quedó grande tenerla a su lado.
Juzgarla, como algunos hicieron tras escuchar la canción, apelando a discursos grandilocuentes en los que se le acusa de cosificarse a ella misma y a la nueva pareja de su exmarido, Clara Chía –la de nombre de persona buena–, por compararse con relojes y carros o por supuestamente excederse en epítetos ofensivos en su contra, resulta un irrelevante asunto de doble moral.
Aunque están en todo su derecho de hacerlo, parece ser que los fiscalizadores de la artista nunca han sentido en carne propia el salvaje desconsuelo del desamor ni han experimentado la necesidad de expresarlo con poética crueldad. Bien por ellos. Mientras pontifican, desconociendo el poder sanador, absolutamente catártico, de cantarles en la cara unas cuántas verdades a quienes te han destrozado la vida, Shakira factura y de qué manera. No solo canta, literalmente, su despecho sin contención alguna, sino que se muestra fuerte, casi heroica, relamiéndose las heridas en lo profundo de su duelo para reivindicar cómo las mujeres humilladas son también capaces de levantarse, así sea cargando el peso de su propio cadáver.
La proclama autobiográfica de Shakira incómoda. Es lo que hacen los artistas y ella lo es. Que no se olvide. Piqué dañó a la loba que ahora aúlla en su contra. Esta diva implacable rompe esquemas sobre los convenientes silencios alrededor de las rupturas de parejas famosas y pudientes, alecciona a otras mujeres sobre cómo empoderarse tras ser despreciadas y exhibe públicamente con extraordinaria dignidad su corazón roto en mil pedazos. Nada más épico que vengarse con talentosa furia tras amar sin límites y ser traicionado. Fin de la historia. Para qué las sutilezas cuando sobran razones para liberarse del opresor corsé de la lastimera mujer despechada. Shakira señaló un camino que difícilmente muchas de sus seguidoras desandarán".
Shakira compartió el editorial en sus redes sociales y rápidamente se viralizó, como su canción, que ya acumula alrededor de 66 millones de reproducciones en YouTube.