Mundo insólito – ¡De vuelta a la virginidad!
(CRHoy.com) – Más allá de que entiendan o no el concepto de virginidad, hay mujeres de todas las edades y tonalidades tentadas hoy a recuperar su condición de vírgenes gracias a la diversidad de opciones que la tecnología, y hasta la misma naturaleza, les ofrecen.
Están desde las que la quieren recuperar para no sufrir el estigma de una sociedad que les exige esa condición a la hora del matrimonio so pena de ningunearlas, hasta las que lo desean por puro deporte, glamur, negocio o símplemente para guardar las apariencias.
Como resultado, esta demanda por recobrar la virginidad ha dado pie a un vasto negocio de "revirginización" a través de locales, técnicas, cremas y sustancias especializadas para que el himen vuelva a quedar sellado, rosado y consagrado a la espera del nuevo visitante.
Túnez, por ejemplo, es un mercado especialmente famoso por barato, competente y bien acreditado para este tipo de operaciones, conocidas también como himenoplastia, para reconstruir mediante anestesia local el tejido o membrana vaginal rota.
Es muy frecuente, por ejemplo, que prostitutas refinadas se sometan a este procedimiento con la idea de vender, por supuesto a un precio más elevado, esa condición de vírgenes ¨reloaded" a clientes que están dispuestos a pagarla.
Este rubro de la virginidad es tan exitoso dentro del ámbito de la prostitución que se ha registrado el caso de una mujer con nueve cirugías reconstructivas del himen que le permiten cobrar a cada cliente hasta $2 mil por entregarle, un día sí y el otro también, su "inocencia".
No obstante, la lista de opciones menos invasoras al cuerpo es muy diversa e incluye cremas de la India con nombres tan sugestivos como "18 otra vez" y "Again", supuestamente ideales para estrechar, rejuvenecer, tonificar y endurecer el tejido de modo que luzca impecable.
También está de moda el "lifting íntimo" o perineoplastia, un procedimiento que crea la sensación de una cavidad vaginal más estrecha, así como el "alumbre", una piedra o sulfato natural ideal para reafirmar las paredes de la vagina y darles una consistencia más muscular.
Pero no se crea que la obsesión por este regreso a la virginidad es reciente. Ya desde fines del siglo XIII se recomendaban brebajes de ramas de mirto hervidas y de ortigas sin espinas también hervidas, entre otras pócimas, que las mujeres se aplicaban en sus partes íntimas en la mañana y al acostarse durante nueve días.
Si por alguna razón a las mujeres se les hacía muy largos los nueve días, había un "plan b" que consistía en tomar nuez moscada y en molerla hasta hacerla polvo y ponerla en el área secreta para recuperar la virginidad de inmediato, según el Libro Hebreo del Amor Femenino.
No obstante, la gran pregunta sigue sin respuesta: ¿por qué al hombre nadie le pide un ciertificado de virginidad?
