Mundo insólito: De la farmacia a la cantina
(CRHoy.com) – Téngalo siempre muy presente: el abuso en el consumo de alcohol es nocivo para la salud pero existe un trago cuyos ingredientes, de origen absolutamente medicinal, acabó saltando de las farmacias a los bares del mundo como uno de los más famosos: su majestad Gin Tonic.
Empeñado en limpiar las impurezas del cuerpo y, de paso, aliviar los dolores de estómago y de riñón, al médico holandés Franciscus Sylvius de la Boe se le ocurrió un día, tras muchos ensayos, destilar alcohol de cereales con bayas de enebro.
¡Y la ginebra, o gin, se hizo!
Como consecuencia, la Europa de mediados del siglo XVII se volvió loca con el nuevo medicamento. Bueno…con el nuevo trago disparado desde Holanda hacia todo el Viejo Mundo. A Inglaterra, por ejemplo, entró con tal furia que al final la monarquía tuvo que intervenir porque, al ser tan barata, la ginebra era consumida por las clases bajas hasta la perdición.
Mientras tanto, dos fenómenos más, asociados accidentalmente a la ginebra, ocurrirían tiempo después cuando en 1792 el alemán Johann Jacob Schweppe creó las bebidas carbonatadas, y Erasmus Bond combinó estas con quinina como medicamento para aliviar la malaria a los soldados ingleses desplazados a la India.
Schweppe no tardaría mucho en concebir e industrializar ese producto como un refresco medicinal bajo el nombre de Indian Quinine Tonic que se hizo famoso a partir de 1870.
Lo que ocurrió después es de antología, y nunca se sabrá si el causante fue un soldado, funcionario, paciente o aficionado al buen beber pero, sea quien fuere, tuvo la genialidad de combinar el agua tónica con un "riflazo" de ginebra y el mundo se volvió al revés.
En su momento, el "gin tonic" fue algo así como un aliado medicinal y emocional de los soldados ingleses durante las largas batallas a muerte en las colonias y que, por haber salvado más vidas británicas que todos los doctores del imperio, mereció que en el Reino Unido se le dedicara el "19 de octubre" como su día oficial .
Lo que los historiadores no dicen es que, a ese par de ingredientes medicinales, se suele agregar otros dos, reconocidos individualmente también por sus propiedades curativas y degustativas: el limón agrio y las gotas amargas, pero que no deben dar pie tampoco para el abuso.

