Mundo insólito – Costa Rica necesita al emperador Claudio
Estamos de acuerdo; era horrible, cojo, jorobado y tartamudo.
Y por si fuera poco, según el testimonio de sus contemporáneos, al emperador romano Claudio se le tenía como loco, depravado e incapaz de ostentar semejante cargo.
Teniendo 51 años de edad, le sorprendió la ascensión al trono cuando se protegía detrás de unas cortinas ante el temor de que la guarda pretoriana le matara.
Desde ahí había observado aterrorizado el asesinado de su antecesor y sobrino suyo Calígula.
Sin embargo, a poco de ocupar el cargo, tapó bocas.
La lista de sus logros es impresionante: terminó con las intrigas, dictó una amnistía general, protegió a desposeídos, viudas y huérfanos; metió en cintura al comercio, mejoró la seguridad ciudadana, consiguió grandes victorias militares y algunas importantes conquistas, como Tracia, Armenia y Mauritania; mejoró la administración, disminuyó y racionalizó los impuestos y ordenó la construcción de muchas y grandes obras públicas.
Además, se lució como prosista e historiador con diversas obras.
De esa manera, Claudio defraudó a los soldados que le hicieron emperador con la esperanza de que fuera dócil y manipulable.
Querido Claudio: los costarricenses te necesitamos con urgencia.
