Ella quiere ser la mujer más obesa del mundo
Tiene 27 años y su mayor sueño es ser la mujer más obesa del mundo, por eso ingiere cerca de 8 mil calorías al día.
Se trata de Monica Riley, una mujer que se ha vuelto noticia, por querer subir de peso hasta alcanzar los 450 kilos.
Su novio Sid Riley es quien le ayuda a levantarse de la cama y a darle toda la comida que ella necesita. Para ambos, es una fantasía y esperan tener un hijo cuando ella logre su meta.
"Mi plan es alcanzar los 450 kilogramos y lograr inmovilizarme. Me sentiría como una reina porque Sid podría posarse de pies y manos sobre mí y está muy entusiasmado con la idea. Es una fantasía sexual para nosotros y hablamos mucho sobre ello. Él me ayuda a levantarme del sofá y de la cama", dijo al diario The Sun.
Toda su vida sufrió de sobrepeso y hace 2 años se arrepintió de último minuto de practicarse una operación para reducir tallas. Ahora, es modelo talla plus en un sitio de chicas en línea. Allí posa en ropa interior y en baby doll, por lo que se siente un símbolo sexual. De hecho, fue por esa vía que conoció a su novio hace 4 meses.
"Tengo 20 mil fans en línea, les encanta ver mi alimentación a través del embudo, es un gran éxito", expresó.
Cereal azucarado, salchichas, hamburguesas, macarrones, queso, pollo, frituras, lácteos, galletas y harinas son parte de las cosas que consume Monica para llenar su estómago de 91 pulgadas.
"A Sid le encanta cocinar para mí y alimentarme. He logrado mucho desde que estamos juntos. Él me da de comer durante todo el día y yo no me tengo que levantar a hacer nada", añadió la estadounidense.
Está convencida de que será una gran madre y dice que nada la detendrá. Para ello, contratará a una niñera que le ayude a cuidar a su bebé.
"Nosotros planeamos tener hijos. Nos gustaría tener una niñera para ayudar en la casa y llevar al bebé fuera de casa. No hay nada que nos detenga para criar a un niño. Algunas personas podrían pensar que es egoísta, pero estoy seguro de que seríamos buenos padres", citó.
Sabe que nada de lo que hace está bien y que su salud se va deteriorando, pero aun así no piensa cambiar su estilo de vida.
"Podría atropellarme un coche mañana y mi vida habría terminado. Al menos si muero de esta manera, yo he vivido la vida que quería y cumplido todos mis sueños", finalizó.












