Ella prefirió abandonar su competencia en Rio por su gran amigo
"Con tal de protegerlo, decidí renunciar. Mi compañero, mi amigo, el caballo, lo dio todo siempre por mí a lo largo de toda su vida y no se merecía que yo lo pusiera en peligro", con esas palabras, la jinete Adelinde Cornelissen explicó por qué decidió renunciar en la carrera en los Juegos Olímpicos Rio 2016.
Ella se dio cuenta que "Parzival", su caballo no estaba bien y que tenía alta la temperatura, por ello, decidió bajarse de su lomo, saludar al público y despedirse de la carrera.
"En un primer momento pedimos a la federación si podíamos cambiar el orden de participación dentro de nuestro propio equipo, para que Parzi pudiera tener un día más de recuperación. Competir el jueves en lugar del miércoles. Pero la federación no aceptó. Llegados a ese punto yo no quería participar… ¡la salud de Parzival es más importante que cualquier otra cosa en el mundo!" y agregó "Dormí en los establos, chequeando a Parzi cada hora… ¡no lo iba a dejar solo! Por supuesto, no pude dormir nada esa noche", dijo.
Pero… ¿qué le pasó al animal?
"Los veterinarios llegaron a la conclusión de que el caballo fue picado por un insecto, araña o algún tipo de animal que produce sustancias tóxicas. El caballo contrajo fiebre y tenía la cabeza hinchada el día antes del evento. Le dieron líquidos, le hicieron pruebas de sangre y pasó por los Rayos-X", escribió la holandesa en su perfil de Facebook.
Cornelissen ganó medallas de plata en la prueba de equitación en Londres 2012 y era una de las favoritas para la competencia de doma ecuestre, de acuerdo con medios internacionales como CNN y el diario Ecología.
