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Director tico de orquesta fue solicitado por el mismo Bad Bunny para dirigir en el Super Bowl

Por Camila Castro | 10 de Feb. 2026 | 4:05 pm

El director de orquesta nicaragüense nacionalizado costarricense Giancarlo Guerrero fue una de las figuras musicales destacadas del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, donde acompañó al artista puertorriqueño Bad Bunny al dirigir una sección orquestal en pleno show.

Guerrero fue solicitado directamente por el propio Bad Bunny para liderar la orquesta de cuerdas que acompañó parte de la presentación durante el halftime show.

Hace aproximadamente una semana, el mánager de Bad Bunny se puso en contacto con el representante de Guerrero para informarle que el artista deseaba, de manera exclusiva, que él fuera el director de orquesta dentro del espectáculo. Según explicó Guerrero, el intérprete puertorriqueño seguía de cerca su carrera musical y por ello lo quería como parte fundamental del show, noticia que le generó una enorme emoción.

Me sentía muy honrado de estar en su universo musical, pero al mismo tiempo jamás me hubiera imaginado que algo así iba a pasar. Eventualmente me di cuenta de que era verdad y que tenía que subirme a un avión y viajar a San Francisco para comenzar los ensayos. Fue el inicio de toda una experiencia al formar parte de un espectáculo tan complejo, mencionó Guerrero.

El director también aseguró que la magnitud de la producción lo llevó a reflexionar sobre el alto nivel de profesionalismo requerido para coordinar a tantos artistas en tan poco tiempo.

Guerrero llegó el martes previo al evento a San Francisco, luego de recibir la noticia apenas unos días antes. Desde su llegada tuvo acceso inmediato al estadio, donde fue trasladado directamente al área de vestuario. Como parte de los estrictos protocolos de seguridad, le retiraron su teléfono celular para evitar cualquier filtración de información sobre la producción.

Lo primero que me pidieron fue el teléfono; le colocaron tapas a los lentes y a la cámara, y nos advirtieron que no podíamos tomar fotos ni mencionar absolutamente nada, ni siquiera las canciones que íbamos a ejecutar, porque todo estaba bajo un régimen de confidencialidad que no podía compartirse con nadie, relató Guerrero a CR Hoy.

Los ensayos se realizaron dentro del campo del estadio, donde se instalaron ocho escenarios individuales en los que Bad Bunny se presentaría. Fue en ese espacio donde Guerrero comenzó a recibir las indicaciones específicas sobre su participación. Detalló que los primeros días estuvieron marcados por una compleja logística y que, conforme avanzaban las jornadas, el show fue tomando forma.

El director explicó que el espectáculo fue grabado en dos ocasiones por una cadena televisiva, como parte de un plan de contingencia ante posibles problemas climáticos o fallos en la transmisión el día del evento.

Durante el show, todos los músicos utilizaron audífonos para mantenerse sincronizados y saber en qué momento debían intervenir. No obstante, Guerrero destacó que todos debieron memorizar sus partituras, por lo que la coordinación fue clave.

Estoy un poco impresionado por todo lo que ha sucedido, porque ocurrió tan rápido que todavía no termino de dimensionar el impacto. Sin embargo, la mejor parte fue haber compartido con artistas de tan alto nivel, provenientes de distintos lugares del mundo, no solo de América Latina, expresó.

Guerrero también tuvo la oportunidad de compartir con Bad Bunny minutos antes y después del espectáculo. El artista le agradeció personalmente por el trabajo realizado durante la producción.

Hablamos de nuestras carreras, de lo que implica ser músicos, de los proyectos que vienen. Me comentó que al día siguiente viajaba a Argentina y luego a São Paulo por sus conciertos, mientras que yo debía ir a Florida para presentaciones con mi orquesta ese mismo fin de semana, relató.

Giancarlo Guerrero nació en Nicaragua, pero es nacionalizado costarricense. Asegura que, de no haber sido por Costa Rica, no estaría donde se encuentra actualmente. Llegó al país siendo muy pequeño, cuando a finales de la década de 1970 los conflictos armados en Centroamérica obligaron a su familia a salir de Nicaragua. Costa Rica, según afirma, los recibió con los brazos abiertos.

Formó parte del sistema de educación musical pública del país y es egresado del programa de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Costa Rica.

Me formé musicalmente en Costa Rica, soy tico. Mi pasaporte, mi cédula, todo lo indica. Toda mi familia y la familia de mi esposa, que es de Heredia, están en Costa Rica. Tratamos de visitar lo más posible para estar con ellos, aseguró.

Posteriormente vivió un tiempo en Venezuela y luego se trasladó a Estados Unidos, donde reside actualmente, aunque afirma que su corazón siempre permanece en Costa Rica.

Mis hijas nacieron en Estados Unidos, pero puedo decir que son más ticas que el gallo pinto, comentó con visible emoción.

Su carrera musical inició como percusionista, aunque actualmente se dedica exclusivamente a la dirección orquestal. En Venezuela formó parte del Sistema de Orquestas Juveniles y continuó su trayectoria en Estados Unidos. En los últimos años se desempeñó como director de la Orquesta Sinfónica de Nashville, con la que realizó diversas grabaciones que le han permitido ganar seis premios Grammy. Además, cuenta con siete discos en proceso que espera le permitan volver a obtener este reconocimiento.

Actualmente, es director de la reconocida Orquesta de Sarasota, en Florida, y director artístico del Festival de Grant Park, en Chicago, durante el verano.

El apoyo de su familia ha sido fundamental a lo largo de su carrera. Asegura que sin su esposa y sus hijas no estaría donde se encuentra hoy. Sus hijas, grandes fanáticas de Bad Bunny, no podían creer que su padre formaría parte del espectáculo.

Aunque lleva su música a decenas de países, Guerrero afirma que siempre representa a Costa Rica con orgullo y que, incluso en el extranjero, extraña especialmente la comida del país.

Esta oportunidad que se me ha presentado es una forma más de demostrar la enorme calidad artística que existe en Costa Rica, algo de lo que debemos sentirnos profundamente orgullosos. Es un país que continúa exportando gran talento, concluyó.

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