
Hay voces que no temen incomodar para visibilizar realidades que muchos prefieren ignorar. Todo puede cambiar es un cortometraje que pone sobre la mesa el impacto del narcotráfico en la vida de jóvenes, una problemática que, silenciosamente, puede arrebatarles el presente y marcar su futuro.
La producción está a cargo del criminólogo Greivin Alfaro, quien, al notar la realidad constante que enfrenta en su trabajo diario con distintos casos, tomó la decisión de visibilizar —según sus propias palabras— la situación que vive el país. El cortometraje muestra la "parte cruda" de lo que implica que un joven se involucre en este tipo de situaciones y, sobre todo, cómo esto termina afectando su vida.
Alfaro explicó que espera que esta producción le muestre a los jóvenes, no solo costarricenses sino también de la región, que vincularse con grupos criminales "únicamente los llevaría a dos lugares": el cementerio o la cárcel. Cuando el proyecto comenzó a desarrollarse, el enfoque estaba dirigido principalmente a la juventud; sin embargo, conforme avanzó, se llegó a la conclusión de que el cortometraje también podría impactar a los padres de familia.
Padres que, lamentablemente, ven cómo sus familias se vienen abajo, cómo pierden a un hijo o a un hermano, comentó Alfaro.
Los personajes del cortometraje fueron seleccionados cuidadosamente mediante un proceso de casting para algunos roles específicos. Además, el trabajo previo a la grabación implicó extensas jornadas, pues Alfaro aseguró que el elenco pasó alrededor de cinco meses en ensayos para garantizar un resultado sólido.
Las grabaciones iniciaron en marzo de 2025 y se extendieron aproximadamente por cuatro meses; posteriormente, el proceso de edición tomó alrededor de seis meses hasta alcanzar el producto final.
Alfaro profundizó en la temática del filme y describió la situación actual del país como "el peor momento criminal de toda su historia". Asimismo, advirtió que, lamentablemente, los niveles de criminalidad se mantendrán durante algún tiempo.
No es fácil revertir el rumbo que ha tomado Costa Rica en los últimos años, donde, una vez más, los jóvenes y adolescentes son quienes se ven vinculados con mayor facilidad, precisamente por la inexperiencia, la inmadurez y la falta de capacidad para comprender las consecuencias y los riesgos de sus acciones, explicó.
El criminólogo aseguró que nunca tuvo miedo de alzar la voz sobre esta temática; sin embargo, expresó su deseo de que la producción no genere conflictos, sino que sirva como una herramienta de ayuda para jóvenes y familias.
Hacemos una crítica a la afectación social, al quebranto familiar, al uso de jóvenes para estas actividades y también señalamos la corrupción existente en las autoridades. Esperaríamos no tener ningún tipo de represalia, señaló Alfaro.
El cortometraje podrá verse en todos los cines del país a partir del próximo 26 de febrero, durante su semana de estreno.
Finalmente, Alfaro envió un mensaje para incentivar al público a ver la producción: "Tal vez lo que muchas personas no comprenden es que, sin importar dónde vivan o su nivel social o económico, cualquiera puede verse afectado en cualquier momento, ya sea por una familia, una persona vinculada a un grupo o por acciones que generan daños a terceros y víctimas colaterales", concluyó.