Ayer anoréxica y hoy ¡campeona de fisicoculturismo!
Anoréxica desde los 16 años y campeona del culturismo femenino 7 años después, así se podría resumir la vida de Nicola King, una británica a quien el fisicoculturismo, una actividad basada en ejercicios físicos intensos, le salvó la vida.
La joven, de 24 años, ha publicado recientemente un libro en el que narra su experiencia e intenta ayudar a otras chicas que se encuentran en la situación que ella padeció durante años.
Nicola ganó la categoría de "Mejor transformación del cuerpo¨ en el campeonato británico de élite «Pure».
Pero hace tan solo un par de años, esta misma joven fue ingresada en cuidados intensivos. Los médicos dijeron a sus padres se despidiesen de su hija porque sus órganos vitales se estaban cerrando. "Si no fuese por mi familia y el culturismo, no sé si todavía seguiría aquí", declaró durante una entrevista.
«Ir al gimnasio me ha dado un motivo para levantarme por las mañanas. Es mi terapia, un tubo de escape y una sensación liberadora para ver ver mi cuerpo de una manera positiva y saludable"
Nicola comenzó a contar las calorías con 16 años y cayó en las garras mortales de la anorexia. Dejó de comer por semanas enteras enteras. "Ha sido un camino muy largo, pero por primera vez me siento orgullosa de mí misma", declaró. "Todavía lucho a diario porque aunque he vencido a la enfermedad, nunca desaparece por completo."
Perdió el pelo, su regla desapareció y sufrió mucho. Cerca de la mayoría de edad su masa corporal era dede una niña de 8 años. años.
Sobrevivió milagrosamente después de estar sedada más de tres semanas, alimentada a través de un tubo, y fue dada de alta seis meses después, en junio de 2012. A partir de ese momento, Nicola comenzó a ir al gimnasio a diario, pero no fue hasta que se involucró por completo en la práctica del culturismo, a finales de 2015, cuando su vida cambio radicalmente.
"Me hospitalizaron porque llevaba meses sin comer, mi cuerpo se estaba cerrando poco a poco. En dos ocasiones, los médicos aseguraron que me quedaba muy poco de vida, sin embargo, ellos nunca perdieron la fe en mí".




