Arriesgó su vida para parecerse a la “Barbie”
Tiene 21 años y su mayor deseo es parecerse a la famosa "Barbie", por ello, se ha sometido a múltiples cirugías plásticas para conseguirlo.
Su nombre es Amanda Ahola y es oriunda de Finlandia, quien ha querido buscar la "perfección".
"Cuando tenía 16 años ya tenía planes de cómo lo haría. Tenía una imagen de mí misma que no me gustaba así que comencé a cambiar las cosas. La muñeca Barbie está muy cerca de la perfección y quiero acercarme lo más que pueda a la perfección. Cuando la gente me llama postiza o Barbie me hace feliz", afirmó en una entrevista con el diario inglés The Sun.
A esta joven no le interesa que la llamen "plástica", pues eso es lo que busca.
"No importa que tan voluminosa me vea, nunca será lo suficientemente grande para mí. Mi ambición es verme tan plástica como sea posible", afirmó.
Amanda incluso estuvo al borde de la muerte por esta obsesión. En la tercera cirugía que se practicó para aumentar el tamaño del busto, sufrió una complicación y le causó una inflamación en el cerebro.
"Tengo pequeños recuerdos de ir a la sala de cirugía y recuerdo haber despertado a un sueño realmente extraño que estaba en una cama de hospital y luego veo a mi madre y a mi novio. Comenzaron a llorar y mi madre me dijo que algo sucedió después de la cirugía y me preguntaron: ‘¿Te acuerdas de nosotros? Porque no lo hiciste ayer'. No me arrepentí de lo sucedido porque hice una elección y esa fue la consecuencia", detalló.
Sus operaciones han sido costosas, pero Amanda ha trabajado bastante para conseguir el dinero necesario. En una ocasión, incluso trabajó en la limpieza de un hospital.
"Cuando era conserje en el hospital, se suponía que no debía usar maquillaje y eso era doloroso. Fue una batalla constante luchar con la gente de allí, ya que siempre decían que mi cabello era demasiado grande y que llevaba demasiado maquillaje, como si estuviera a punto de ir a una fiesta", dijo.
Ahora, es modelo en la webcam y reconoce que no tiene problema en mostrarse como es, pues los clientes no tienen contacto físico con ella.
Su familia no está de acuerdo con su decisión pero la respetan.











