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Nuevas carreras, más becas y cupos: así amplía la UNA sus oportunidades

13 de Oct. 2026 | 12:49 pm
UNA

La Universidad Nacional fortalece su presencia en las regiones, amplía su oferta académica y destina más recursos a becas, mientras mantiene presencia en rankings y evaluaciones internacionales. Foto: UNA.

Desde su creación en 1973, la Universidad Nacional (UNA) ha orientado su labor a la formación de profesionales, la generación de conocimiento y la búsqueda de soluciones para las necesidades del país. Más de cinco décadas después, esa trayectoria se refleja en indicadores de desempeño académico, reconocimiento internacional, cobertura territorial y oportunidades para estudiantes de diferentes regiones y condiciones socioeconómicas.

En el ámbito internacional, la UNA ocupa el tercer lugar entre las mejores universidades de Centroamérica, de acuerdo con el QS World University Rankings 2025, y se ubica en el puesto 96 entre 494 universidades de América Latina y el Caribe.

A estos resultados se suma una acreditación internacional otorgada por el Alto Consejo de Evaluación de la Investigación y la Enseñanza Superior (Hcéres), de Francia, para el periodo 2024-2029. Este reconocimiento evalúa a la institución bajo estándares internacionales de educación superior.

También registra posiciones en las mediciones de Times Higher Education (THE). En el World University Rankings, la UNA se encuentra en el rango 1501+ a nivel global, mientras que en Latinoamérica ocupa la posición 126-150. Además, en el Impact Rankings, que mide la contribución de las universidades a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), figura en el rango 801-1000.

En materia de reputación, el Monitor Empresarial de Reputación Corporativa (Merco) 2023 ubicó a la Universidad Nacional en el puesto 20 de Costa Rica en reputación corporativa, mientras que alcanzó las posiciones 11 en responsabilidad social y 40 en talento.

El perfil de quienes ingresan a la UNA refleja una institución con una importante presencia de estudiantes provenientes de la educación pública y de territorios fuera de la Región Central.

De acuerdo con datos del Departamento de Registro de la UNA correspondientes al periodo 2012-2025, 83 % de los estudiantes de primer ingreso proviene de colegios públicos, mientras que 56 % corresponde a personas que son la primera generación de su familia en acceder a la universidad.

Asimismo, 56 % procede de zonas fuera de la Región Central del país y 59 % son mujeres.

La composición socioeconómica también evidencia el perfil de la población que accede a la institución. Ocho de cada 10 estudiantes de nuevo ingreso provienen de familias con ingresos inferiores a ₡802.000 mensuales.

Por quintil de ingreso del hogar, el 37 % de las personas matriculadas pertenece al quintil 1; el 41 %, al quintil 2; el 16 %, al quintil 3; el 4 %, al quintil 4, y el 2 %, al quintil 5.

El número de estudiantes de nuevo ingreso también ha mantenido niveles superiores a los registrados en años anteriores: pasó de 3.802 en 2023 a 4.164 en 2024, para ubicarse en 4.002 en 2025.

Más cupos y una oferta académica vinculada con las necesidades del país

Como parte de sus acciones para ampliar las oportunidades de acceso, la UNA aumentó en 141 los nuevos cupos para estudiantes de primer ingreso en 2025. De ese incremento, 97 correspondieron a carreras STEM y 44 a carreras de alta demanda laboral.

La institución también ha fortalecido su oferta en áreas relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemática. La matrícula de primer ingreso en carreras STEM representó el 28,71 % del total en 2020, porcentaje que aumentó hasta alcanzar el 32,96 % en 2025.

La expansión de oportunidades también se refleja en la presencia de la universidad fuera del Valle Central. La UNA mantiene actividad académica en territorios como Liberia, Upala, Nicoya, Sarapiquí, Los Chiles, San Carlos, Limón, Pérez Zeledón, Coto, Coto Brus y la Zona de Los Santos y Buenos Aires, además de sus campus en Heredia.

Para 2026, la institución reporta una oferta de 164 carreras de grado y 60 programas de posgrado, con opciones distribuidas en distintas regiones del país.

Becas: una herramienta para permanecer en la universidad

El acceso a la educación superior está acompañado por mecanismos de apoyo para favorecer la permanencia estudiantil.

Actualmente, 56 % de la población estudiantil de la UNA cuenta con una beca. La inversión destinada al Fondo de Becas Estudiantil pasó de ₡11.587 millones en 2021 a ₡15.045,3 millones en 2025.

Según datos institucionales, durante los últimos cinco años ₡2,3 de cada ₡10 del presupuesto institucional asignado a la UNA se destinan al Fondo de Becas Estudiantil.

Además, entre 2019 y 2025, el FEES-UNA registró un crecimiento de 8,4 %, mientras que el apoyo institucional al Fondo de Becas aumentó 58,5 %.

El alcance de estos programas es particularmente relevante en las sedes y secciones regionales. El 72,3 % de la población estudiantil de las sedes regionales cuenta con una beca, frente al 47,6 % de quienes estudian en las sedes de la Región Central.

Los datos de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil, con corte a 2025, muestran además que entre la población becada 94 % proviene de colegios públicos y educación abierta, 72 % procede de la Región Central y 82 % cuenta con una beca de categoría socioeconómica.

Nuevas opciones de formación técnica

La estrategia de acceso no se limita a las carreras universitarias tradicionales. Desde 2024, la UNA impulsa una estrategia de innovación curricular para ampliar la formación técnica vinculada con el Marco Nacional de Cualificaciones.

El objetivo es conectar estos procesos formativos con las necesidades de empleo, los sectores productivos y las particularidades de los territorios.

Para 2026, la universidad reporta 38 nuevos técnicos asociados al Marco Nacional de Cualificaciones, distribuidos en áreas como administración, ambiente y desarrollo, salud, arte y cultura, tecnologías de la información y comunicación, educación, desarrollo social, calidad y turismo.

Entre las opciones figuran programas relacionados con gestión de emprendimientos, contabilidad, administración de pymes, desarrollo agroecológico, salud ocupacional, entrenamiento deportivo, ciberseguridad, desarrollo de software y aplicaciones, gestión de calidad, ingeniería de procesos y gestión del deporte turístico, entre otros.

La labor de la UNA también se extiende mediante sus proyectos de investigación y vinculación académica.

Según datos de la Vicerrectoría de Investigación, 963 programas, proyectos y actividades académicas (PPAA) tienen impacto en diferentes regiones de Costa Rica.

La distribución reportada incluye 51 iniciativas en la región Huetar Caribe, 53 en la Huetar Norte, 89 en la Chorotega, 59 en el Pacífico Central, 72 en la Brunca y 218 en la Región Central.

Estas iniciativas abarcan áreas como el monitoreo del aire y el agua, vigilancia de volcanes y tsunamis, prevención de desastres, salud pública, conservación de recursos naturales y acompañamiento técnico a sectores productivos.

La investigación y la extensión universitaria también se vinculan con actividades como la maricultura, la apicultura, la ganadería, los servicios forestales, la educación y la cultura, así como con asesoría en ámbitos de política económica, social, comercial y ambiental.

Presencia regional

El crecimiento académico está acompañado por un plan de desarrollo de infraestructura institucional para el periodo 2025-2030. Entre los proyectos contemplados se encuentran nuevas bibliotecas, laboratorios, residencias estudiantiles, aulas, auditorios y espacios de investigación en diferentes campus.

En el Campus Nicoya, por ejemplo, se contempla la construcción de una nueva biblioteca y laboratorios, además de infraestructura para el CEMEDE y obras de mantenimiento.

Además, en el Campus Coto se priorizan residencias, aulas y un módulo de laboratorios, mientras que en Sarapiquí se plantea infraestructura para el campus.

También, el plan contempla un módulo de laboratorios, infraestructura de investigación y un auditorio para Pérez Zeledón, así como una nueva biblioteca y un módulo de laboratorios para Liberia.

En el Campus Benjamín Núñez se incluyen proyectos relacionados con el Hospital Veterinario, residencias estudiantiles y la Escuela de Medicina Veterinaria. En el Campus Omar Dengo se proyectan, entre otras obras, un edificio para la Escuela de Arte y Comunicación Visual, un nuevo edificio para el CIDE y espacios para laboratorios.

Se incluye además infraestructura para la Sección Regional Central Occidente, en Grecia, y la Estación de Biología Marina, en Puntarenas.

En total, la presencia física de la UNA comprende ocho campus universitarios y cuatro estaciones científicas experimentales.

La dimensión internacional constituye otro de los componentes de la estrategia institucional, ya que la UNA reporta 300 relaciones internacionales, 70 redes internacionales y 415 proyectos vinculados con cooperación internacional. De estos, 196 cuentan con financiamiento y la institución mantiene vínculos con 54 socios internacionales.

Estos indicadores se suman a los reconocimientos y posiciones obtenidos en mediciones internacionales, y forman parte de una estrategia que busca combinar formación académica, investigación, innovación, movilidad social y presencia territorial.

Con más de cinco décadas de trayectoria, la Universidad Nacional plantea así una visión que va más allá de la formación profesional: ampliar las oportunidades de acceso, generar condiciones para que los estudiantes permanezcan en las aulas, fortalecer la formación vinculada con las necesidades del país y llevar conocimiento e innovación a diferentes regiones de Costa Rica.