JUPEMA destaca solidez de su fondo de pensiones tras cumplir 68 años desde su creación

Edificio de JUPEMA. Archivo CRH
La Junta de Pensiones y Jubilaciones del Magisterio Nacional (JUPEMA) conmemora 68 años de trayectoria con una gestión enfocada en la sostenibilidad de las pensiones, la administración responsable de los recursos y la protección social de las personas trabajadoras de la educación.
El aniversario se remonta al 5 de septiembre de 1958, cuando se promulgó la Ley N.° 2248, que dio vida legal al Régimen Transitorio de Reparto para las personas trabajadoras de la educación costarricense. Sin embargo, la búsqueda de mecanismos de previsión social para el Magisterio Nacional había comenzado décadas antes.
De acuerdo con Carlos Arias Alvarado, director ejecutivo de JUPEMA, existen antecedentes de estos esfuerzos desde finales del siglo XIX. La evolución de esas iniciativas permitió consolidar, con el paso del tiempo, un sistema de protección para quienes dedicaron su vida laboral al sector educativo.
Actualmente, JUPEMA cuenta con más de 170.000 personas afiliadas, una cifra que, según Arias, permite dimensionar el impacto social que tiene la institución en Costa Rica.
El efecto de este sistema no se limita a quienes reciben o recibirán una pensión, sino también que alcanza también a los hogares y familias vinculados con las personas afiliadas y genera un impacto económico mediante la administración e inversión de los recursos del régimen.
El director ejecutivo explicó que una parte importante de los recursos administrados permanece invertida en Costa Rica, mediante instrumentos financieros y otros proyectos que contribuyen a movilizar la economía nacional.
Entre las inversiones mencionadas se encuentran aquellas vinculadas con entidades financieras, el Ministerio de Hacienda y el Banco Central de Costa Rica, así como fondos de inversión y proyectos relacionados con infraestructura y servicios.
"Es un impacto que va más allá de lo social. Tiene una connotación también económica y financiera, pero, sobre todo, un impacto a nivel país", afirmó Arias.
Uno de los principales indicadores de la dimensión de JUPEMA es el volumen de recursos que administra el Régimen de Capitalización Colectiva (RCC).
La reserva supera los ₡6,5 billones, monto que Arias equipara con aproximadamente US$15.000 millones. Según explicó, cerca del 90 % de estos recursos se encuentra domiciliado en Costa Rica.
Para el director ejecutivo, esta concentración representa una oportunidad para que el ahorro acumulado por las personas trabajadoras pueda contribuir al desarrollo nacional, siempre dentro de los mecanismos y condiciones establecidos por la legislación y la regulación del sistema.
En ese sentido, Arias mencionó áreas como infraestructura educativa, hospitales, carreteras y puentes como posibles sectores en los que el país podría aprovechar recursos provenientes del ahorro interno destinado a pensiones.
Arias señaló que JUPEMA ha planteado la posibilidad de ampliar las alternativas de inversión en infraestructura, aunque indicó que existen diferencias de interpretación con la Superintendencia de Pensiones (SUPEN) respecto de las posibilidades que contempla la legislación vigente.
"Hay una gran oportunidad para el país en todo el ámbito económico que impactaría definitivamente en toda la parte social", sostuvo Arias.
El ejecutivo agregó que JUPEMA administra recursos equivalentes, aproximadamente, al 12 % del producto interno bruto (PIB) del país. Si se consideran conjuntamente los recursos de los diferentes sistemas de pensiones (JUPEMA; IVM; OPCs; Poder Judicial), estimó que el ahorro acumulado podría representar alrededor del 50 % del PIB.
Transparencia y eficiencia reconocidas para garantizar las pensiones
Administrar recursos destinados a las pensiones implica, para JUPEMA, una responsabilidad que debe estar acompañada de transparencia, eficiencia y una visión de largo plazo.
Arias destacó que la obligación de rendir cuentas no solo responde a un principio institucional, sino que constituye un elemento indispensable para generar confianza entre las personas afiliadas.
La gestión financiera, explicó, debe estar orientada a obtener los recursos necesarios para garantizar la sostenibilidad de las pensiones actuales y futuras.
"Para crear bienestar social se requieren los recursos suficientes para crear ese bienestar social", afirmó Arias.
Por ello, JUPEMA plantea la eficiencia financiera como un componente inseparable de su función social. La administración de los recursos debe procurar rentabilidad, disciplina y controles adecuados para que las obligaciones del régimen puedan mantenerse en el tiempo.
Esta visión también implica una gestión orientada hacia la excelencia y la mejora continua, con profesionales capacitados y procesos que respondan a los estándares de una institución de seguridad social.
La búsqueda de altos estándares de gestión también se ha reflejado en las certificaciones y reconocimientos obtenidos por JUPEMA.
Según Arias, estas distinciones permiten demostrar que la institución cuenta con procesos que pueden compararse con los de organizaciones de seguridad social de otros países.
Entre los reconocimientos mencionó uno otorgado por la Sociedad Europea para la Investigación de la Calidad, organización que, de acuerdo con el director ejecutivo, realizó un proceso de valoración de la institución antes de conceder el galardón.
Para Arias, este tipo de reconocimientos representa una validación externa del trabajo desarrollado por JUPEMA en áreas como servicio, comunicación y gestión de sus procesos.
También, el director ejecutivo destacó que algunas prácticas desarrolladas por la institución han sido consideradas para su eventual réplica en otras organizaciones.
La evolución de un régimen que aprendió de su propia historia
Una de las principales lecciones que Arias identifica en los 68 años de historia de JUPEMA está relacionada con la necesidad de construir fondos de pensiones con una visión de largo plazo.
El primer régimen creado para el Magisterio Nacional no contempló la conformación de un fondo de capitalización que creciera con el tiempo. Cuando comenzaron a pensionarse las primeras generaciones, décadas después de su creación, el Estado tuvo que recurrir a su presupuesto para hacer frente al pago de las pensiones.
Esta experiencia dio paso, 34 años después, a la creación del Régimen de Capitalización Colectiva, bajo condiciones diferentes.
La principal transformación fue la creación de un fondo administrado por JUPEMA y respaldado por aportes que permitieran acumular recursos para atender las obligaciones futuras.
Según Arias, tres décadas después, ese fondo alcanzó una reserva cercana a los US$15.000 millones y cuenta con estudios actuariales que, según explicó, proyectan sostenibilidad durante los próximos 100 años.
El director ejecutivo considera que esta evolución demuestra la importancia de ajustar los sistemas de pensiones conforme cambian las condiciones demográficas, económicas y sociales.
"En el segundo intento se logra atinar como para hacer que se tenga un régimen equilibrado y sostenible", manifestó Arias.
Lo que viene a futuro: Pensar hoy en quienes se pensionarán mañana
Para JUPEMA, la sostenibilidad no puede analizarse únicamente desde la perspectiva de las personas que actualmente reciben una pensión.
Arias enfatizó que la gestión debe mantener una "visión larga" que contemple también a las generaciones que todavía se encuentran trabajando y que dependerán del sistema en el futuro.
En ese sentido, hizo un llamado a las nuevas generaciones de trabajadores de la educación para que comprendan la importancia de contar con una protección económica durante la etapa posterior a la vida laboral.
El funcionario señaló que una pensión no representa únicamente un ingreso económico, sino una herramienta para preservar la autonomía financiera y una vida digna durante la vejez.
A 68 años de su creación, JUPEMA también identifica en la tecnología una herramienta para fortalecer sus servicios.
La institución trabaja, según Arias, en procesos de digitalización, sistematización y desarrollo técnico, con el objetivo de facilitar los trámites y servicios para las personas afiliadas.
El propósito, explicó, es que la modernización no se convierta en un fin en sí mismo, sino que contribuya a mejorar la atención y coloque a las personas en el centro de la gestión.
"Siempre debe ponerse a la persona en el medio, porque el fin último debe ser la persona", expresó Arias al respecto.
De esta manera, el aniversario número 68 se plantea como una oportunidad para revisar la experiencia acumulada, reconocer los avances alcanzados y mantener una visión de largo plazo sobre la seguridad social.
Para JUPEMA, la historia del Magisterio Nacional demuestra que los sistemas de pensiones requieren planificación, ahorro, administración responsable y capacidad de adaptación para responder a las necesidades de las generaciones actuales y futuras.