Enlace de las FARC en Costa Rica ofreció mover 100 kg de droga cada 15 días desde Colombia
Alias "Papillo" fue requerido en extradición por la DEA, pero hace 20 años estuvo ligado a plan para asesinar a exministro de Seguridad
El colombiano naturalizado costarricense Franklin Viveros Viveros, enlace en Costa Rica con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el cartel de Sinaloa, aseguró que podía movilizar 100 kilogramos de cocaína cada 15 días desde Colombia hasta el país.
Así lo detalla la solicitud de extradición gestionada por Estados Unidos contra Viveros, quien fue detenido en Escazú el pasado 9 de marzo junto con Shirley Gómez, conocida como "la güera", la primera costarricense solicitada para extradición.
En la investigación elaborada por la Administración de Control de Drogas (DEA), la Fiscalía y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), se identificó a Viveros como el vínculo con las FARC y también con el Cartel de Sinaloa de México.
La orden indica que en un encuentro grabado por las autoridades estadounidenses el 24 de julio del 2024, Viveros aseguró a un agente encubierto de la DEA que podía movilizar, con bastante frecuencia y en avioneta, cargamentos de cocaína desde Suramérica hasta Costa Rica, para luego trasladarlos a Estados Unidos.
Fue entonces cuando aseguró que su organización criminal controlaba una avioneta que podía entregar cocaína desde Colombia cada 15 días y que tenía acceso a entre 75 y 100 kilogramos en ese momento.
En ese mismo encuentro estuvo su socia "la Güera". Ambos discutieron con el agente, que se hizo pasar por un cliente, la venta de 100 kilogramos de cocaína con destino final en Phoenix, Arizona.
Durante la reunión también abordaron la compra de varios kilogramos como muestra para verificar la pureza y calidad del producto. Viveros explicó que era el dueño de la cocaína traficada en Costa Rica y que daba órdenes a sus subordinados.
La investigación realizada por las autoridades policiales identificó una organización de narcotráfico que operaba entre Colombia, Panamá, Costa Rica y México, aproximadamente entre noviembre de 2023 y octubre de 2025, responsable del trasiego de grandes cantidades de droga hacia EE. UU. En Costa Rica, el líder de dicha operación era Viveros.
Las pruebas recabadas por la DEA incluyen, entre otras, grabaciones de audio y video, así como evidencia documental y física.
Desde el 2008, Viveros fue perfilado a nivel internacional como enlace de las FARC en suelo costarricense y estuvo vinculado a un plan para secuestrar y asesinar al entonces ministro de Seguridad, Fernando Berrocal (Ver nota completa aquí).
Arraigo en Costa Rica
El extraditable detenido hace pocos días, además, se movía con tranquilidad en Costa Rica, pese a que había sido deportado en ese año por una condición migratoria irregular, pues en ese momento, Migración descubrió que había contraído matrimonio con una habitante de la calle a quien no conocía, solo para regularizar su condición migratoria.
Al regresar a Bogotá deportado, Viveros tuvo que ocultarse, ya que las FARC habrían iniciado una purga interna tras perder millones de dólares que pretendían lavar mediante el sistema financiero costarricense.
La presencia de la guerrilla colombiana en el país quedó aún más en evidencia tras el hallazgo de $480.000 pertenecientes a esa organización en una caja fuerte ubicada en la vivienda de dos profesores universitarios.
"Papillo", como se le conoce, fue arrestado cerca de San Rafael de Escazú mientras conducía un vehículo Toyota blanco. Al momento de su detención portaba una pistola marca Sig Sauer, calibre 9 mm, con 15 municiones sin percutir.
El grupo que Viveros y "La Güera" dirigían una infraestructura sofisticada para fabricar, adquirir, almacenar, transportar y distribuir grandes cantidades de cocaína destinadas a Estados Unidos.
Además, utilizaba lanchas rápidas (go-fast) y otros vehículos motorizados para trasladar grandes cargamentos. La droga solía tener su origen en Colombia, donde se fabricaba, procesaba y envasaba en laboratorios clandestinos. Posteriormente, era transportada hacia y a través de Costa Rica, con destino final en Estados Unidos.
La captura fue realizada por agentes de la Policía de Control de Drogas (PCD) y de la Unidad Especial de Apoyo (UEA), como parte de un trabajo conjunto entre Costa Rica y Estados Unidos, liderado por el Ministerio Público.
Ambos permanecen bajo dos meses de detención provisional que vencerá hasta mayo, mientras se avanzan con los trámites de extradición.



