#ElGastronomista: La puerta a nuevas experiencias en la cocina china se llama Holiday
[samba-videos id='115aa4dde89f1ed14f0a8b51488b37b5′ lead='false']
(CRHoy.com) El restaurante Holiday, en el barrio chino, lo descubrí hace un par de años; fui muchas veces, pero luego dejé de ir porque Si Yuan, el cocinero y codueño abrió otro restaurante (Joy) muy cerca de Holiday y, entonces, me hice cliente del nuevo restaurante.
En estos días volví a probar sus sabores y es uno de los reencuentros más felices de mi vida gastronómica. No sé si es porque Si Yuan ahora está a cargo también, de nuevo, de Holiday, que encuentro sus sabores tan a la altura de la experiencia previa, que no me pude sustraer de decir a los cuatro vientos la buena experiencia que he vivido.
La cocina de Holiday va más allá del restaurante chino tradicional que nos ha vendido arroz frito y chop suey, es una propuesta más real de la comida china, menos adaptada al gusto local y más pensada para un público oriental. Para los gastronomistas, esto es una oportunidad en vez de una desventaja, pues esos lugares donde concurren los orientales nos permiten disfrutar de sabores auténticos, si es lo que queremos.
Los sabores de Holiday son vibrantes, frescos, redondos. Dan felicidad al corazón. Pero no hay extravagancias que frenen a nadie a probar. Al menos en los muchos platos que he probado de su menú las únicas sorpresas son las del sabor, la suavidad en la textura, la sazón y, sobre todo, en el tamaño del tazón de las sopas, por precios más que razonables.
La sopa tom yang kung (51 del menú) es a base de tomate fresco rayado, leche de coco, un ligero picante, y frutos del mar. Suave, cremosita, apenas picante, es una explosión calmada, en cámara lenta, que emociona el cuerpo todo. Tiene mucho umami por el tomate en el caldo. Es uno de los platos orientales más populares (sorry, arroz chino).
También el curry con carne de res es un disfrute. Ligeramente dulce, afrutado, especiado, con un punto de acidez muy escondido entre las capaz de sabor, se vuelve mágico con el arroz blanco. La carne sale con algunos tendones, que son muy apreciados por su textura en la cultura oriental, apreciar a disfrutarlos no debería ser un obstáculo.
Si piden el té frío con limón y miel de abeja de la casa es una buen elección, me antojé al verlo en una mesa vecina y lo disfruté a mares.
Mi regreso a Holiday fue, sin duda alguna, un feliz reencuentro.
Si quieres que hablemos más de comida, en mi Facebok podemos hacerlo. Además, en Instagram comparto muchas fotografías de la comida que voy probando a diario o de recetas que realizo. ¡Síganme los gastronomistas!


