Logo
Primary menu

El Poás registra dos tipos de eventos altamente peligrosos y destructivos ¡Y no son lava!

Por Daniel Córdoba | 30 de Abr. 2025 | 7:15 am

La actividad eruptiva en el volcán Poás se ha mantenido durante varias semanas, con una emisión de ceniza casi constante desde el macizo. Además, por las noches se ha reportado incandescencia y la expulsión de piedras calientes desde el cráter.

Ante esta situación, el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) mantiene un monitoreo diario sobre el comportamiento del volcán, con el fin de seguir de cerca los cambios que puedan presentarse.

Cyril Müller, vulcanólogo del Ovsicori, explicó a CR Hoy que los principales peligros asociados actualmente con las erupciones son los lahares y los posibles flujos piroclásticos, mientras que una colada de lava es muy poco probable.

Según la Red Sismológica Nacional (RSN), los lahares son flujos compuestos de sedimentos volcánicos con una gran cantidad de agua. Estos pueden originarse por la saturación de agua en las laderas del volcán, provocando el arrastre de material, ya sea por lluvias intensas o por actividad eruptiva. Por lo tanto, los lahares pueden presentarse incluso sin erupciones activas.

Se trata de avalanchas de productos volcánicos que, en la mayoría de los casos, siguen el cauce de los ríos. Pueden ser fríos o calientes, dependiendo de las condiciones volcánicas y del tipo de material que arrastren.

Por su parte, los flujos piroclásticos —también conocidos como corrientes de densidad— están compuestos por gases, ceniza y rocas de diversos tamaños. Estos flujos se desplazan a altas temperaturas y velocidades, siendo capaces de superar obstáculos en su trayectoria. La aceleración que alcanzan varía según la proporción entre sólidos y gases, y en algunos casos pueden superar los 100 km/h. Son considerados los eventos volcánicos más destructivos conocidos.

Posibles erupciones más potentes

Müller advirtió que existen posibilidades de que ocurran erupciones más potentes y con mayor liberación de energía que las observadas hasta el momento. Recordó que en 2017 se registraron explosiones que alcanzaron distancias de hasta un kilómetro desde el cráter.

"El Poás es capaz de generar erupciones más grandes, como otros volcanes. Ya luego es definir qué es grande y qué no lo es. Si la gente piensa en la caída de rocas en San José, Alajuela o el área metropolitana, ahí sí es poco probable, porque el riesgo cero no existe. Al menos, no vemos nada en esa dirección, según el monitoreo", puntualizó el experto.

De acuerdo con el vulcanólogo, el evento más común en este tipo de actividad es la caída de ceniza en mayores cantidades, como ocurrió entre 2015 y 2016 con el volcán Turrialba. La dirección del viento también juega un papel determinante en la afectación de las zonas cercanas.

Los lahares tienen una alta probabilidad de impactar ciertos sectores, así como los flujos piroclásticos. No obstante, hasta el momento, se estima que su alcance sería menor a un kilómetro. En cuanto a coladas de lava, Müller insistió en que su ocurrencia es "muy poco probable".

video-0-kwpqo1

 

Comentarios
0 comentarios