El mercado automotriz y una guerra geopolítica
Estados Unidos y China han protagonizado en los últimos años una guerra comercial sin precedentes, a tal punto que se ha convertido en un problema geopolítico entre ambas naciones. El desarrollo de las redes de quinta generación y la fabricación de chips han llegado a un punto en el que Estados Unidos ha tratado de prohibir que se use tecnología China por temas de seguridad nacional en donde está de por medio temas como el espionaje y los derechos de propiedad intelectual y por si fuera poco, ahora emerge un nuevo capítulo de esta guerra comercial en el que nuevamente China toma la delantera en el mercado de vehículos eléctricos.
Cambio climático, cambio de paradigma
Con la discusión de los impactos ocurridos por el cambio climático, las empresas han buscado la forma de reorientar sus procesos productivos hacia un entorno más amigable con el medio ambiente, pero es de reconocer que en el mercado automotriz también se conjugaron otras variables como lo son la eliminación de la dependencia por combustibles fósiles, el acelerado impacto de los componentes electrónicos en los vehículos eléctricos, lo cual marcó todo un proceso de transformación en el parque automotor en el mundo. Tesla que apareció como el abanderado del cambio tecnológico por sus innovaciones presionó a una industria que se negaba a la transformación y que lideraban las empresas tradicionales como Toyota, Hyundai, Nissan, BMW y las obligó a readaptarse al mercado y producir modelos que pudiesen competir con Tesla.
Sin embargo a Tesla no le duró mucho el liderazgo y la innovación porque en cuestión de muy poco tiempo sucumbió ante la china BYD y dejó su liderazgo en el mercado internacional, con lo cual se ha acrecentado la bipolaridad geopolítica entre Oriente y Occidente, ahora la discusión se centra en la producción de carros eléctricos que llegaron a segmentos de la población que ya podían sostener la compra de un vehículo nuevo y eléctrico.
El impulso de los gobiernos para cambiar el parque de vehículos de combustión. Un detalle interesante, es que producto de las nuevas tendencias para lograr carbono neutralidad, países como Costa Rica incentivaron la adquisición de vehículos eléctricos y para ello eliminaron impuestos durante algún tiempo, no obstante, y es por ello que en nuestras calles podemos observar una buena cantidad de marcas alternativas, casi todas chinas, copando los mercados de gama media y baja.
Hecha la ley hecha la trampa: Pero con el crecimiento del parque automotor eléctrico también se ha presionado a la instalación de electrolineras en todo el país en un régimen cuasi monopólico porque las opciones dependen de las distribuidoras de energía eléctrica del país y de un modelo que les rentabilice el servicio de venta de energía eléctrica , por esta razón y además de que los carros de combustión siguen siendo más baratos en la producción tienen a su favor también que es más sencillo conseguir una estación de servicio, y vemos como en la recarga se dura 5 minutos, versus un carro eléctrico que puede durar hasta 40 minutos.
Además, algunos grupos de consumidores han cuestionado si realmente los vehículos eléctricos son amigables con el medio ambiente o si contaminan más que un vehículo de combustión, todas estas dudas marcan un intenso debate que por el momento presenta un incremento en las ventas de vehículos eléctricos en el país, pero con amenazas tangibles como es el tema de las recargas en distintos puntos del país.
La incursión de la industria China
La entrada de China al mercado ha provocado un cambio significativo debido a que los vehículos provenientes del país asiático llegan con precios muy competitivos ya que son hasta un 20% más baratos que sus similares europeos o norteamericanos, esto ha llevado a la Comisión Europea a investigar las ayudas públicas que China destina a la producción de vehículos eléctricos, esto debido a que el gobierno chino para estimular sus exportaciones las han estado subsidiando, generando que los precios sean artificialmente más bajos. Además, la entrada de distintas marcas chinas tanto en Latinoamérica como en Europa ha inundado el mercado automotriz haciendo que el exceso de oferta provoque que los precios de los vehículos baje aún más y esto ha puesto en serios apuros a las empresas convencionales, sin embargo, la empresa que más se ha visto afectada ha sido Tesla debido a que China ha logrado construir vehículos con un excelente diseño estético, a un excelente precio y con características de vehículos de lujo como Porsche (vehículo de Xiaomi). Esto ha generado mucha preocupación a los fabricantes convencionales que han pedido más restricciones a los vehículos chinos debido a los precios sumamente bajos con los que entran a los mercados.
Fabricantes como Tesla han pedido tanto al gobierno de Estados Unidos como a la Unión Europea una imposición arancelaria a los vehículos provenientes de China debido a que, en caso contrario, las marcas chinas podrían barrer con el mercado norteamericano y europeo en un abrir y cerrar de ojos.
En un mundo altamente polarizado, las reglas de competencia en los mercados deben de ser justas y equitativas, eliminando privilegios a fabricantes que cuenten con subsidios estatales, para ello los países tienen un arma poderosa con la fijación arancelaria temporal. Un comercio justo beneficia a todos los consumidores